A la edad de los 89 años falleció ayer el arzobispo emérito de Košice, Alojz Tkáč. "Se interesó en que la diócesis se renovara en todas sus estructuras, cosa que consiguió. Bendijo más de 100 nuevas iglesias y también estuvo detrás de la restauración del seminario. Tenía un buen carácter. Era agradable, sociable, modesto. Siempre nos recordaba que debíamos ser moderados en todo", aseveró Bernard Bober, presidente de la Conferencia Episcopal Eslovaca y Arzobispo Metropolitano de Košice.
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR