Según palabras del nuevo ministro del Interior de Eslovaquia Matúš Šutaj Eštok, la acción preventiva llevada a cabo durante la noche del lunes en la frontera eslovaco-húngara debería enviar una señal clara de que Eslovaquia no es un país seguro para el contrabando ni para el cruce ilegal de sus fronteras.
Anunció que el Ministerio del Interior y el Cuerpo Nacional de la Policía están listos para desplegar sus efectivos nuevamente en cualquier momento. El ministro añadió que ningún migrante fue detenido durante la acción, pero lograron disuadir a dos grupos que pretendían cruzar la frontera.
El ministro declaró que seguirán atentos a la evolución de los acontecimientos en el mundo y, aunque la situación en la frontera serbio-húngara se está calmando, no la subestimarán. Por eso, ha pedido que se convoque una reunión del Consejo de Seguridad del Estado para conocer la información que manejan los servicios de inteligencia. Šutaj Eštok insiste en la necesidad de prestar más atención a la protección de la frontera Schengen.