Como resultado de la cooperación eslovaco-china, cerca de la ciudad de Šurany, en el distrito de Nové Zámky, se construirá una nueva fábrica de baterías para coches eléctricos. La planta abarcará una superficie de 65 hectáreas y permitirá crear cerca de 1.500 nuevos puestos de trabajo. Esta gigantesca fábrica no solo será importante a nivel europeo, sino a nivel mundial. El proyecto ya ha recibido luz verde para su ejecución.
Maria Mangová; Foto: TASR