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AirCar – el coche volador aterrizó en Bratislava

AirCar – el coche volador aterrizó en Bratislava

En el año 2013 les informamos acerca de la invención del coche volador eslovaco, que recibió el nombre de "AeroMobil". Se trataba de un modelo único en el mundo que en pocos minutos se transformaba en un avión. El prototipo AeroMobil 2,5 fue presentado al público foráneo en la feria internacional de Montreal, en Canadá, donde llegó a cautivar la atención de los ingenieros de la NASA y de la compañía Boeing. El artífice de este invento es el profesor Štefan Klein, ingeniero en diseño, licenciado en Bellas Artes que trabajó como diseñador para marcas como Audi, BMW o Volkswagen. A decir de él, la producción del coche volador estaría destinada al mercado estadounidense, puesto que allí se vuela mucho más que en Eslovaquia. Mientras que en el aire tiene todas las características de un avión privado, en la carretera se comporta como cualquier coche deportivo de lujo. Klein dice que este coche volador representa el futuro del transporte privado y servirá, por ejemplo, para evitar atascos, o podría ser muy útil en países que no disponen de una red de carreteras desarrollada o para acceder a varias infraestructuras en países donde las distancias entre los pueblos y ciudades son enormes.

En 2016 nació un nuevo prototipo del coche volador eslovaco AeroMobil 3.0 que se acercó más a la producción en serie de este medio de transporte revolucionario. En esa ocasión, el diseñador Štefan Klein, junto al cofundador de la empresa AeroMobil, Juraj Vaculík, incorporaron a su equipo experimentados ingenieros y profesionales de varias partes del mundo. Ese mismo año nació la empresa KleinVision junto a la idea del nuevo proyecto del AirCar.

En 2019 ya hablamos de dos tipos diferentes de automóvil volador, el viejo AeroMobil y el nuevo AirCar. Su creador Štefan Klein formó parte de la delegación de empresarios eslovacos que presentaron sus productos en la segunda edición de la Feria Internacional de Importación, en Shanghái, con el objetivo de encontrar inversionistas para su proyecto. Sin embargo, también encontró a uno de ellos en Eslovaquia, al cofundador y propietario de la empresa ESET, Anton Zajac.

En noviembre de 2020 en el aeropuerto de Piešťany el AirCar realizó su primer vuelo empezando así el conteo de las 50 horas de vuelo que necesita cumplir para obtener el certificado internacional de la Agencia Europea de Seguridad Aérea EASA.

Y la semana pasada, el 28 de junio de 2021, tuvo lugar el hasta ahora más largo de los vuelos del AirCar, desde la ciudad de Nitra hasta la capital de Bratislava. A una velocidad de 170 km/h recorrió la distancia de 80 km en 25 minutos. Así pues, ya faltan menos de 10 horas de vuelo para que reciba el mencionado certificado. Hasta ahora, el vehículo no ha presentado ningún fallo.

Gracias a los sonidos publicados por el periódico de Hospodárske noviny en You Tubepodemos acercarles a la atmosfera del gran aterrizaje de AirCar en Bratislava.


Cuando un prototipo de vehículo se pone en marcha o se somete a las primeras pruebas, y más aún cuando se trata de un vehículo volador, la primera oportunidad de ver cómo se desempeña en el medio para el cual fue construido, que en este caso es el aire, es fundamental. Según la metodología de las pruebas de vuelo tenemos que efectuar 50 horas de vuelo en distintas configuraciones. Claro, siempre estamos hablando de la categoría experimental. Hasta hoy en día hemos realizado unas 40 horas de vuelo sin encontrar ningún fallo o imperfección. Les puedo decir que acceder con este coche volador a la pista del aeropuerto estatal requiere de mucho coraje y la convicción de tener el vehículo en perfecto estado, para que luego cuando circule por carretera no ocasione ningún accidente. Debo destacar que nuestro coche tiene un motor de motocicleta moderno que cumple todas las normas de emisión.

El AirCar dispone de un motor BMW de 4 cilindros con un volumen de 1,6 litros y 140 caballos de fuerza. En el aire puede alcanzar una velocidad de 200 km/h.

El prototipo nº2 tendrá 300 caballos, es decir, alcanzará el doble de velocidad con respecto a este. Cuando se convierte en un vehículo de carretera es bastante bajo y clasifica dentro de la categoría de coches deportivos muy rápidos. El tiempo de transformación es de 2 minutos y 30 segundos. Para transformarlo hay dos posibilidades, o desde la cabina del piloto o desde fuera accionando un botón. Es completamente automático.

En el aire parece un avioncito privado, pero en la carretera se convierte en un coche deportivo que puede estacionar en cualquier aparcamiento corriente de la ciudad.

La modalidad de la transformación es muy efectiva, rápida y las características de vuelo son excelentes. Lo puedo confirmar tanto desde el punto de vista de piloto como de chofer. Es un vehículo rápido y estable. Su versión n.2 ya se encuentra en la fase de desarrollo y si todo va bien, el próximo año podríamos encontrarnos aquí inaugurando el AirCar de un motor de 300 caballos con características mucho mejores que este.

De la parte del márquetin se ocupa también uno de los inversionistas del proyecto, Anton Zajac.

Imagínense tener en el garaje de casa un coche así… y cerca de su casa disponer de una superficie plana de 300m para poder despegar. Es un vehículo muy práctico que tiene un gran futuro. En los EEUU hay cerca de 220 mil aviones pequeños. Si llegásemos a convencer solo a un 5% de los propietarios de esos aviones de que compren nuestro AirCar, ya esto sería un buen mercado para nosotros. O puedo hacer otra comparación. En el mundo circulan cerca de 30 millones de taxi. Si llegásemos a convencer por lo menos a un 0,01% de los taxistas, también esto podría ser un gran negocio para nosotros.

Lo que más interesará a los admiradores de este invento será probablemente el precio.

Por supuesto, el precio dependerá del equipamiento, pero el precio podría acercarse al de los pequeños aviones, entre 500 y 750 mil euros. El prototipo nos ha costado 1 millón 500 mil euros.

¿Y qué es lo que falta para la realización del prototipo Nº2?

Aún necesitamos de 5 a 10 millones de euros para finalizar el prototipo n.2 y para terminar todas las pruebas de certificación. Luego podemos ponernos a negociar los contratos. Las primeras ofertas que tenemos son todas del extranjero.

Nuestra colega de la redacción francesa Zuzana Borovská, tuvo la ocasión de entrevistar al profesor Štefan Klein en persona. Así pues, descubrimos donde radica el cumplimiento de un sueño tan grande.

La idea nació en 1989 durante mi tesis de licenciatura precisamente en la Escuela superior de Bellas Artes de Bratislava donde trabajo en la actualidad. En aquel entonces el proyecto se titulaba "Aeromobil". Pero debo añadir que en realidad la idea viene de mi familia, dado que mi abuelo era piloto y mi padre diseñador de aviones. Es decir, desde mi infancia era casi seguro que estudiaría alguna carrera técnica. Además, como me gustaba combinar la perfección tecnológica con la belleza, elegí estudiar diseño. Debo destacar que me ayudó mucho el ambiente creativo de esta escuela, donde cada año el alumno tiene que diseñar algo nuevo, es obligatorio. E imagínense el año 1989, cuando la revolución de Terciopelo nos suministró toda esa energía, todos empezamos a creer más en la realización de nuestros sueños.

Eslovaquia es muy pequeña. No tiene una gran tradición de aviación…

Yo no diría eso… El sector de la aviación está bastante desarrollado en Eslovaquia. Usar un avión para superar la distancia mayor de 200 km es muy efectivo. Además, un vuelo es una experiencia extraordinaria, maravillosa que tiene mucho valor añadido. La distancia no importa tanto, porque la aviación también se puede practicar a 5 km de distancia.

A parte de su familia, ¿dónde encontró usted la inspiración para construir un coche volador? ¿Quizás en la literatura?

En lo referente a la literatura la mayor inspiración para mi fueron los libros del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, que describían de manera fenomenal las relaciones entre el hombre, la aviación, la civilización la cultura etc. y que también influyeron mucho en mi percepción de la belleza, de las máquinas y de la intersección entre ellas.

¿Qué impresiones se lleva usted del vuelo de ayer - entre Nitra y Bratislava?

Durante el vuelo de ayer, desde Nitra hasta Bratislava, viví una experiencia impresionante. Despegué a las 5 y 30 de la mañana, cuando el paisaje aún dormía. Observar desde arriba la paz en la tierra, las fincas y los caseríos, para mí fue una sensación indescriptible… única, fenomenal. Y luego, también fue muy agradable el aterrizaje, es decir, el regreso a la civilización, donde todo el mundo nos esperaba ansiosamente en el aeropuerto de Bratislava. En dos minutos y medio nos convertimos en un coche y nos dirigimos hasta el casco histórico de la capital, hasta la plaza de Hviezdoslav donde está la sede de mi alma mater - la Escuela Superior de Bellas Artes. Todo ha sido muy emocionante para mí.

Me queda añadir dos datos técnicos de AirCar: el tanque lleno de gasolina debería ser suficiente para el vuelo de 1000 km. El consumo para una hora de vuelo es de 18 litros de gasolina.

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Ladislava Hudzovičová Foto: TASR

Živé vysielanie ??:??

Práve vysielame