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La 9 ronda: La tradición del teatro de títeres en nuestro país

La 9 ronda: La tradición del teatro de títeres en nuestro país

Queridos radioyentes, antes de ofrecerles la tan esperada novena ronda denuestro concurso, tal y como ya es la costumbre del primer sábado del mes, me gustaría sortear al ganador de previa, octava vuelta. Hace un mes nos interesaba saber, cuántos agujeros tiene fujara, silbato largo, típico de la cultura pastoril. Una pregunta sencilla, me parece. Y lo confirman también las muchas respuestas correctas que hemos obtenido. Gracias por todas, amigos. La Fujara tiene tres agujeros. Así que llega el momento de sortear al ganador...que es Juan Franco Crespo de España. Enhorabuena, querido Juan. RSI con mucho placer te hará llegar los regalos que te mereces y mucha suerte también en la siguiente ronda. ¡Mucha suerte a todos Ustedes!

Como ya bien saben todos Ustedes, nuestro concurso actual está dedicado a los tesoros de la UNESCO. El listado del patrimonio de la humanidad abarca tanto particularidades materiales, como inmateriales. El canto, la danza, la lengua o también diversos oficios se merecen nuestra apreciación y respeto. Sin lugar a duda esto vale también para el oficio de titerero. A partir del año 2016 el teatro de títeres checo y eslovaco forman parte de este listado.

"A su pregunta sobre quién es el rey de los animales, respondo, el león". "No, no, estimado príncipe, es el elefante. ¿Y saben por qué? Pues, porque tiene la trompa larga", divierte tanto a niños como a adultos el Teatro de Títeres de Košice.

"A mí me gustan mucho todos los títeres, pero sobre todo los muñecos de nieve".

"A mí me gustan los cuentos de hadas y se los leo a mis hijos cada día antes de acostarlos. Y aquí, en el teatro, tienen una magia incomparable. Los niños no perciben los muñecos como algo artificial, al revés, para ellos todo es real, es vivo. También me gusta la creatividad del Teatro de Títeres de Košice, ya que siempre inventan algo nuevo", dice una visitante después de haber finalizado el espectáculo. El teatro de títeres de la capital de Eslovaquia Oriental fue fundado en el año 1959, el cuarto de Eslovaquia. Uno de los actores, el titerero, Miroslav Kolbašský, dice:

"Nosotros, los actores, tenemos un empleo hermoso, dado que a través de los eternos cuentos de hadas educamos a nuestros niños y les reiteramos el legado de la antigua sabiduría. Este legado es claro: tenemos que elegir el bien y no temer afrontar el mal, para que lo bueno reine en este mundo complicado".

Barbora Morongová del ministerio de Cultura valora positivamente la inscripción del teatro de títeres checo y eslovaco en el listado del patrimonio de la humanidad de la UNESO en el año 2016 y explica:

"La tradición del teatro de títeres en Eslovaquia nació gracias a los titereros ambulantes, que tenían su propio repertorio".

En el mismo año fue inscrito en el susodicho listado también el teatro de títeres de Salzburgo, por eso surge la pregunta: "En qué resalta la tradición checoslovaca?" La respuesta nos la ofrece Juraj Hamar, director de dos teatros de títeres y especialista en este género artístico:

"En nuestros dos países este teatro se desarrollaba en el seno de las familias de titereros profesionales, o sea de los artistas que se dedicaban exclusivamente a este arte, que se transmitía siempre de padres a hijos. Por ejemplo, la famosa familia de los Dubský, que llegó a Eslovaquia desde Chequia a principios del siglo XX. Sus vástagos se asentaron luego en las ciudades de Piešťany, Michalovce y otras, continuando con este oficio".

El teatro ambulante. Viajar de una ciudad a otra, de un pueblo a otro, vivir en carromatos. Para mí una imagen muy romántica y atractiva. Así, ¿qué era lo que podía el público esperar, cuando un teatro de títeres llegaba a su población?

"Su repertorio no se difería del de las compañías extranjeras. Los espectáculos preferidos eran el Doctor Faust, Don Juan o Santa Genoveva de París. Entre las preferidas encontrábamos las obras sobre bandoleros, héroes como Juraj Jánošík. Lo que quiero destacar es que, aunque estas compañías adoptaran obras de ámbito mundial, siempre antes de llevarlas a escena, las ajustaban a las condiciones de nuestro país, o sea las "folklorizaban", empezando por traducirlas al eslovaco, naturalmente".

El primer titerero profesional eslovaco fue Ján Stražan y también fue quien realizó el primer espectáculo de títeres en esta zona, en concreto en la población de Vysoká nad Kysucou, en el año 1878. En este arte se inició también Eva Anderle, otro apellido famoso, ya que los Anderle posteriormente se hicieron titereros excelentes. Entre todos mencionamos a Anton Anderle, nieto de Eva, y el más célebre titiritero de nuestro país. Con su carromato, lleno de marionetas, viajó por todo el mundo. Excepto en Australia y la Antártida, en cada continente cosechó muchos aplausos y reconocimiento. Como solía decir: "Amo el teatro de títeres, dado que en realidad lo único que necesito son mis dos manos y la boca".

El teatro de títeres tradicional no se ha extinguido con la llegada del siglo XXI. Por ejemplo, el espectáculo medieval que estamos escuchando, Doctor Faust, lo pueden ver también hoy en día (claro, cuando no lo prohíbe el Gobierno a consecuencia de la epidemia). Esto ocurre gracias al par de últimos titereros clásicos, como lo es también Ivan Gontko. A pesar de que no hay muchos titereros que se dediquen al estilo tradicional, el público, sin lugar a duda lo aprecia. Habla Martin, padre de Zinka, chica minusválida que ha cumplido nueve años, después de ver una obra clásica:

"A mi hija le gustan las imágenes contrastes y que los muñecos se muevan, aunque no bruscamente. Le encanta también que haya una iluminación adecuada. Aquí lo hemos encontrado todo: colores, movimiento, fuegos y todo ello sin agresividad".

Todavía no hemos hablado sobre los propios muñecos, que sin lugar a duda forman parte de la inscripción del teatro de títeres checo y eslovaco en el listado de la UNESCO. Barbora Morongová añade:

"El titerero Anton Anderle, por ejemplo, tenía una gran colección de marionetas, que han sido documentadas por el Centro de la Cultura Tradicional siendo posible ver sus fotos en internet, en la página www.fondtlk.sk".

El, quizás, mayor experto en el teatro de títeres eslovaco, Juraj Hamar, va a dar la última pincelada a la novena ronda de nuestro concurso:

"El llamado schlussnumer, o sea el bomboncito final del espectáculo, era la presentación de unas marionetas particulares, llamadas kunštbábiky, lo que podríamos traducir como muñecos especialmente hábiles. Éstos se presentaban al final, siendo algo como los mejores acróbatas del circo. Sabían hacer volteretas, levantar pesas, etc. Además, sabían transformarse rápidamente, pasando, por ejemplo, de una muchacha joven y linda a una repugnante anciana, lo cual, naturalmente, era comentado por los titiriteros de una manera muy picante y divertida".

Ya. Hemos concluido otro capítulo de nuestro concurso, dedicado esta vez al teatro de títeres. Creo que no va a ser nada difícil para Ustedes responder a la pregunta del concurso. Esta vez queremos saber:

¿Cómo se llamaba el titerero eslovaco más célebre, que viajó con su carromato por todo el mundo, ofreciendo espectáculos del teatro clásico de títeres?

Pueden enviar sus respuestas por correo postal o electrónico antes del 30 de noviembre a nuestra dirección:

RTVS - Radio Eslovaquia Internacional. Redacción en lengua española

Mlynská dolina,

845 45 Bratislava

República Eslovaca,

a nuestra dirección de correo electrónico: rsi_spanish@slovakradio.sk o a nuestras cuentas de facebook o twitter. El ganador de la ronda recibirá un bonito obsequio de nuestra emisora y será incluido en el sorteo final.

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Mária Mangová Foto: TASR