30 AÑOS DE ESLOVAQUIA - Nuestra economía

30 AÑOS DE ESLOVAQUIA - Nuestra economía

Bienvenidos sean todos a la tercera ronda del concurso de nuestra competición "30 años de Eslovaquia", dedicada a los 30 años de existencia de la República Eslovaca como estado independiente. En cada una de las rondas que conforman esta competición, seis en total, les iremos presentando los diferentes logros que Eslovaquia ha conseguido durante este período, sobre todo, en los ámbitos de la economía, la ciencia, la cultura o el deporte. El surgimiento de la República Eslovaca independiente requirió el establecimiento de varias instituciones importantes, la introducción de una nueva moneda (la corona eslovaca) pero también la creación de una política económica y la transformación de la economía. Y es, precisamente, la evolución económica del recién creado Estado, el tema que abordaremos en esta nueva entrega. Sin embargo, antes de dar paso a esta tercera ronda, lo que haremos será ofrecerles la respuesta de la segunda y, lógicamente, conoceremos al vencedor de esta, elegido al azar por nuestra directora de producción Slávka Rybárová. La respuesta correcta era en idioma eslovaco. Y el nombre del vencedor de esta ronda, y que por tanto recibirá un obsequio de la emisora es Tirsa García Rodríguez, que nos ha escrito desde Navas de Estena, Ciudad Real, España. ¡Enhorabuena Tirsa!

La República Eslovaca como estado independiente fue creada en el año 1993, en medio del proceso de tránsito de la economía planificada a la economía de mercado. Por tanto, aquellos primeros años de nuestra economía no fueron nada fáciles. El país por aquel entonces también puso en marcha su proceso de privatización. Como es sabido los países de Europa Oriental tomaron caminos diversos. Eslovaquia, sobre todo, en la década de los años noventa trató de crear una capa de empresarios nacionales que fueran los dueños de los medios de producción y del capital. Sin embargo, luego quedó demostrado que esa no era la mejor opción. Muchas de esas empresas privatizadas empezaron a presentar problemas y, por consiguiente, todo esto afectó a la economía.

Así describió el analista de UniCredit Bank, Ľubomír Koršňák, los primeros años de la República Eslovaca como estado independiente.

Otra desventaja, en su opinión, fue que la estructura de la industria eslovaca no era del todo óptima en comparación con la de la República Checa.

Se sustentaba fundamentalmente en la industria de maquinarias pesadas. Sin la enorme participación de la industria militar, que por aquel entonces había comenzado su declive, la economía eslovaca y, sobre todo, la industria, se vio obligada a entrar en un proceso de transformación. Esa transformación fue mucho más profunda que la que experimentó la economía checa.

Sin embargo, después de aquel comienzo difícil, llegó el punto de inflexión y, a partir de ahí las cosas empezaron a mejorar notablemente.

Eslovaquia puso en marcha las reformas que necesitaba en el momento preciso. En los primeros años de este siglo puso en marcha una gran cantidad de medidas en diferentes ámbitos, incluido el económico. Esto permitió que se recuperara el tiempo perdido. Por otro lado, el país pasó a formar parte de la UE, junto a otros países de la región. Todo ello incentivó la llegada de inversores extranjeros y, al mismo tiempo, aceleró el crecimiento económico y la transformación de la industria. En esos primeros 10 años de membresía en la UE nuestra economía experimentó uno de los mayores indicadores de crecimiento. Se puede decir que, como resultado del proceso de transformación, el sector del automóvil se convirtió en la locomotora de la economía eslovaca, desplazando por completo a la industria de maquinarias pesadas.

La industria automotriz se ha convertido en el sector más importante de nuestra economía. Incluso hoy en día, es el sector más fuerte en términos de aportación al PIB, exportaciones, pero también en lo referente a la creación de puestos de empleo. Asevera Alexander Matušek, presidente de la Asociación de Empresas del Sector Automotriz.

La industria del automóvil representa más del 50% del total de la producción industrial y, de dicho porcentaje, las fábricas de coches representan el 19% y los suministradores de piezas y componentes más del 31%. Para nosotros resulta alentador el hecho de que la cantidad de compañías suministradoras aumenta gradualmente. La presencia de estas empresas en el mercado internacional es cada vez mayor, lo cual significa que abastecen de componentes no sólo a las fábricas de nuestro país, sino también a otras ubicadas en el extranjero. Esta es una señal positiva y esa fue una de las razones por las que veremos otra fábrica de coches en Eslovaquia en un futuro próximo.

La dependencia de nuestra economía de una sola industria supone cierto riesgo. Por otro lado, esta concentración tiene también algunas ventajas, asevera el analista Ľubomír Koršňák.

Todo en la vida tiene beneficios y desventajas. Claro está, la concentración en un sólo sector de la economía siempre supone un peligro. Sin embargo, tenemos una economía pequeña, pero abierta

Si no fuera el sector del coche, seguramente hubiéramos tenido otro sector dominante. Tal vez no a tal nivel, pero sería dominante de algún modo. De todos modos, pienso que la dimensión en que existe en el sector automovilístico en Eslovaquia engendra cierta estabilidad. Por ejemplo, si una de las cuatro fábricas que hay en el país tiene problemas, las empresas suministradoras pueden reorientar su producción a las otras tres. Cada fábrica de automóviles tiene su propio ciclo de producción. Si en el país hay varias fábricas, los ciclos de cada una de ellas no están armonizados. Esto, a mi juicio, permite que el sector sea más estable.

Otro hito en el desarrollo de la economía eslovaca fue el ingreso del país en la UE en el año 2004 y la conversión de su propia moneda, la corona eslovaca, al euro cinco años más tarde. Július Kostolný, vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Eslovaquia, nos habla de la importancia que eso tuvo para la economía eslovaca.

Las dos inversiones más significativas que había acogido el país antes de su ingreso en la UE eran de Alemania: Volkswagen, la primera, y Siemens, la segunda. Ambas inversiones significaron la creación de miles de oportunidades de empleo, pero lo más importante fue que pudieron convencer a los inversores de otros países que valía la pena invertir en Eslovaquia. Gracias a esto, el país, a finales de la década de los 90, ya cumplía los criterios de Maastricht de ingreso en la UE. Nuestras empresas lograron reorientar rápidamente su producción hacia los mercados de Europa occidental, sobre todo, hacia Alemania, que fue y sigue siendo hasta hoy nuestro principal socio comercial. Durante estos años se han creado muchas empresas mixtas en el país, cuyos productos se venden fundamentalmente en los mercados de Europa occidental. En la actualidad el 87% de las exportaciones eslovacas terminan en los países de la UE.

Esta tendencia positiva se profundizó aún más con la introducción de la moneda común europea. Eslovaquia introdujo el euro el 1 de enero de 2009, luego de que el Consejo de la UE se pronunciara en torno a la admisión de Eslovaquia en la eurozona y sobre la tasa de conversión.

Tras el ingreso en la eurozona, grupo al que Eslovaquia y Eslovenia fueron los primeros países que se unieron del Bloque oriental, la credibilidad de nuestra economía y su interconexión con la economía europea se hicieron mucho más fuertes. Gracias a todo esto, Eslovaquia pudo superar de manera efectiva y rápida la crisis que se produjo en 2008, además de las turbulencias que ha habido en los últimos años.

¿Cómo debería continuar desarrollándose después de los primeros treinta años? Continúa el analista Ľubomír Koršňák:

En estos momentos tenemos la industria del automóvil, pero deberíamos irnos preparando para cuando ésta empiece a decaer o deje de desempeñar un papel crucial. El país se encuentra ante el reto de qué hacer para modernizar su economía. El objetivo es que haya una mayor participación de aquellos sectores que se sustentan en la innovación, la ciencia y las investigaciones. Estamos en medio de una situación en la que la industria del coche ya no es capaz de fomentar el crecimiento económico como lo hizo en el pasado.

Si han escuchado con atención, queridos radioyentes, seguramente no les resultará difícil contestar a la pregunta de esta ronda, y que dice así: ¿Qué sector industrial es el sector más importante de la economía eslovaca?

Recuerden que también este año hemos preparado obsequios para los vencedores de las diversas rondas. Nos pueden enviar la respuesta hasta el próximo 28 de abril a la dirección siguiente:

RTVS – Radio Eslovaquia Internacional. Redacción en lengua española

Mlynská dolina,

845 45 Bratislava

República Eslovaca.

O también a nuestra dirección de correo electrónico: rsi_spanish@slovakradio.sk .

¡Mucha suerte a todos…

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José Portuondo Foto: TASR

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