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Este año habrá poca miel en Eslovaquia

Este año habrá poca miel en Eslovaquia

El invierno moderado, las fuertes heladas primaverales y las intensas sequías que hemos tenido durante el último año han provocado una reducción de la cantidad de flores y un incremento de la mortalidad de las abejas. En consecuencia, como anuncian las asociaciones de los apicultores eslovacos, la cantidad de miel que han producido este año es tan baja que probablemente se agote antes de Navidad. Su precio automáticamente aumentará. En opinión de los apicultores, este ha sido uno de los peores años en la historia de la apicultura en nuestro país. Nos lo confirmó también Karol Kliment, apicultor de la población de Šurany que para este periodo ya suele tener cerca de 1500 kg de miel. Sin embargo, este año ha logrado desopercular solo 500 kg.

Aquí, en la zona suroccidental del país la producción de miel está dividida en tres fases. Estas están determinadas por florecimiento de tres plantas agrarias -la colza, la acacia y los girasoles. Pero este año, debo decir, que ninguna cosecha ha llegado a satisfacernos.

Los apicultores de todo el país están lidiando con la poca miel que hay. Jozef Čápek, secretario de la Asociación de los Apicultores Eslovacos, afirma.

Muchos apicultores eslovacos se quedarán sin procesar miel este año. Se ocuparán sólo de nutrir y curar las abejas para mantenerlas en buenas condiciones de salud.

Las asociaciones que reúnen a los apicultores se han ya dirigido a la cartera de Agricultura para pedir ayuda o por lo menos quieren que se mantenga el importe de los subsidios que les pagaba el anterior gobierno. El ministerio les prometió una ayuda por 1,3 millones de euros y además deberían recibir 735 mil euros de la UE. Aparte de estos recursos económicos, los apicultores eslovacos recibirán una subvención corriente que suelen recibir cada año del presupuesto estatal. Sin embargo, las ayudas llegan a cubrir apenas las perdidas y no solucionan las causas. Así pues, la situación continúa empeorándose. Los apicultores deben luchar contra los agricultores que usan muchos pesticidas. Dušan Dedinský, apicultor del barrio bratislavense de Devínska Nová Ves, nos decía.

Hay que tomar en consideración el hecho de que durante los últimos 30 años hemos exterminado un 75% de los insectos voladores. Los apicultores notamos esta caída a través de la cantidad cada vez más baja de colonias de abejas. Además, dado que disminuye también la biodiversidad en nuestro territorio, las abejas tienen menos fuentes de nutrición. De verdad, hay que empezar a hacer algo. Podríamos seguir el ejemplo de nuestros vecinos austríacos. En primer lugar, hay que apoyar a los granjeros que respetan los principios ecológicos. Los consumidores podríamos ayudarles comprando sus productos y, sobre todo, prefiriendo la miel casera antes que la del supermercado. Y como última recomendación, sembremos o plantemos flores en nuestros jardines, huertos o balcones para garantizar así la fuente de nutrición a nuestras abejas.

¿Los conflictos entre los apicultores y los agricultores perduran ya desde hace mucho tiempo, verdad?

Los conflictos son grandes y bastante frecuentes. Y cuando un apicultor monitoreando los campos, prados o los bosques descubre el uso de sustancias nocivas que están envenenando a las abejas, con la legislación vigente tiene pocas armas para luchar contra el agricultor. La ley está de su parte. Sólo nos queda- empeñarnos en hacer la concienciación de manera individual.

Habrá poca miel en Eslovaquia


Ladislava Hudzovičová