EURO 2020
EURO 2020

El folclorista František Žovinec - presentado por Nina Punová

El folclorista František Žovinec - presentado por Nina Punová

Galéria

Hoy, gracias a nuestra colaboración con el instituto bilingüe español eslovaco de Nové Mesto nad Váhom nuevamente descubriremos un rincón interesante y un personaje importante de nuestro país. Les invitamos a conocer Selec, una población de cerca de 1000 habitantes, situada en la región de Trenčín, cerca del río Váh y de la frontera con la República Checa. Las tradiciones y el folclore de este pueblo encantaron a Nina Punová, alumna del mencionado instituto, que decidió rendir homenaje a un personaje que decidió dedicar una gran parte de su vida justamente a las antiguas costumbres de este pueblo.

En el archivo de la radio encontramos varios sonidos y entrevistas realizadas a este señor. En una explicaba cómo surgió la agrupación folclórica de su pueblo.

La única condición que teníamos era disponer de un sitio donde pudiéramos reunirnos. Ya que yo no hubiera podido hacer nada solo… También fue necesario que la gente tuviese ganas y entusiasmo para desarrollar este tipo de actividades. Y esas dos cosas realmente no nos faltaban. Este ambiente lo pudimos vivir gracias a estar lejos de los centros urbanos. Aquí se vivía de manera natural. Cada uno comía lo que cultivaba en su propio campo.

Durante su tiempo libre František Žovinec desarrollaba actividades como músico, organizador y coreógrafo del conjunto folclórico y de director del teatro de aficionados. Todo esto trabajando en la fábrica y dedicándose a la familia con dos hijos. Mucha gente lo consideraba un loco.

Claro, las opiniones de la gente difieren. Muchos cuando me ven cansado o nervioso, me preguntan: ¿Porque asumes tareas que no te reportan ningún tipo de beneficio? Y yo suelo contestarles: Sí, es un trabajo que no me enriquece en el sentido material. Sin embargo, si tuviera que dejarlo, me sentiría como si hubiera perdido un brazo. Yo nací en este pueblo y él se ha convertido en parte integral de mi vida. Me gusta coleccionar tradiciones del pueblo, visitar a los ancianos y preguntarles… todos los detalles relacionados con ciertas costumbres antiguas. Y luego, obviamente, me siento obligado a compartir los nuevos conocimientos con el resto del pueblo, transmitirles esa información a los jóvenes.

Este hombre extraordinario se dedicaba todo a los demás. A decir de él, el hombre que no comparte su colección o cualquier actividad de tiempo libre con los demás empobrece sobre todo a sí mismo. Se quita la oportunidad de entregar a los demás algo nuevo, interesante, curioso, algo de gran valor.

Yo no entiendo a los coleccionistas que no sienten la necesidad de compartir sus colecciones con los demás. No entiendo cómo alguien puede tener alguna pasión o pasatiempo y guardárselo todo para sí mismo.

En el archivo de la radio encontramos también un sonido en el cual František Žovinec contaba cómo fue la vida en su pueblo en el pasado.

Selec se halla entre las montañas de la sierra de Považský Inovec. Y como que había pocos labrantíos, nuestra gente para poder cultivar algo y ganar algún dinero tenía que encontrar una granja o cooperativa en la zona más baja. Durante el invierno los hombres talaban los árboles o se quedaban en casas produciendo varias herramientas de madera. El producto más típico de nuestro pueblo eran las cucharas de madera (en eslovaco vareška) y a los que las elaboraban los llamaban vareškár. Cuando el vareškár compraba un árbol de haya tenía que mirarlo muy bien. El árbol tenía que ser bien recto y no podía tener imperfecciones. Por ejemplo, los árboles que crecían en los bordes del bosque solían estar bastante deteriorados por tener que resistir los vientos y las lluvias. Eran árboles de calidad inferior.

Pero volvámonos a su cuento sobre la historia. Puesto que aparte de la profesión de "vareškár" František Žovinec explicaba también una cosa muy interesante que es el surgimiento de los llamados "urbariát", que en el pasado fueron una especie de cooperativas de los propietarios de los pequeños terrenos de bosque. Creo que es una cosa del todo original de Eslovaquia.

Los pueblos solían comprar un terreno de bosque, que luego dividían en partes más pequeñas o porciones y se las vendían a la gente del pueblo, creando así un consorcio de propietarios de terrenos que llamaban "urbariát". Obviamente, había ricos que compraban más campos y por otro lado había pobres que para tener un campo pequeño tenían que juntarse 3 o 4. Por supuesto, los ricos ni talaban los árboles ni elaboraban herramientas de madera. Esto lo hacían solo los pobres.

Antes de terminar este lindo segmento me gustaría agradecer a la estudiante Nina Punová por su excelente trabajo, quiero destacar que su valor añadido consiste sobre todo en el hecho de habernos presentado a un personaje maravilloso, que no es muy conocido en el contexto nacional, pero que indudablemente vale la pena que se conozca de él. Y hemos entendido también que Nina trabajó expresándole una gran estima y reconocimiento a este señor. Falta todavía agradecer al profesor José Antonio Cases Ares que es el padrino del proyecto "Mi región" que desarrollamos con el instituto bilingüe español eslovaco de Nové Mesto nad Váhom e incitar al resto de sus alumnos para que se atrevan a presentarnos alguna curiosidad de su lugar natal o predilecto. František Žovinec falleció en septiembre de 2017 a la edad de 85 años. Y dejamos aún hablar a Nina Punová.

El folclorista František Žovinec

Ladislava Hudzovičová, foto: tasr