Petr Veverka – un checo moravo felizmente casado en Eslovaquia

Petr Veverka – un checo moravo felizmente casado en Eslovaquia

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Petr Veverka es un hombre muy activo. En la ciudad de Piešťany, donde vive, es bastante conocido por haber puesto en marcha ya decenas de ideas, sobre todo en el ámbito cultural, contribuyendo significativamente a la vida cultural de la ciudad. Sus proyectos culturales los lleva a cabo entre sus aficiones y tiempo libre. A pesar de su edad, Petr sigue disponiendo de mucha energía y su cabeza aún está llena de ideas nuevas. Si bien es de nacionalidad checa, en Eslovaquia se encuentra plenamente realizado.

Petr, ¿cómo os conocisteis tu esposa Veronika y Tú?

Conocí a mi esposa Veronika en el año 1966, volviendo de un viaje a Eslovaquia que hice con mis compañeros del instituto electrotécnico de Brno. Si bien solíamos viajar a Eslovaquia cada verano, este viaje concreto lo organizamos para celebrar el final del bachillerato. Justamente durante este último viaje con mis compañeros del instituto conocí a Veronika.

Hablas un eslovaco perfecto, sin acento extranjero… ¿de dónde provienes?

Soy oriundo de un pueblo que se halla en el sur de Moravia y hoy forma parte de la ciudad de Břeclav. Su nombre es Poštorná. Yo mismo me considero un moravo checoslovaco. El examen lingüístico de Bachillerato lo hice del idioma checo, pero viviendo en Eslovaquia he logrado aprender un eslovaco fluido, casi correcto. Esto lo demostraré alternando los dos idiomas durante nuestra entrevista.

¿Te acuerdas del Año Viejo del 1992 o del Año Nuevo del 1993? En un instante te encontraste de repente en el extranjero. ¿Cómo pasaste o cómo viviste el momento de la división de Checoslovaquia?

Para contestar esta pregunta prefiero volver al idioma checo. Yo viví la división de Checoslovaquia muy muy mal. Temía que la situación empeorara y en la frontera aparecieran algunas disputas o peleas y la división terminara en un conflicto. Afortunadamente, eso no ocurrió y yo me di cuenta de que mi relación hacia Eslovaquia, Chequia y Moravia es muy fuerte y un vínculo tan fuerte nadie puede cortarlo, es decir, que en realidad nadie nos puede dividir. Un día poco después de la división, vine de visita a mi pueblo natal y un vecino me preguntó: ¿Petr, para qué sirvió la división? ¿Por qué tuvimos que dividirnos? Yo le contesté: "Rudo, yo no creo que fuera una cosa justa. Yo siempre he apoyado a la Checoslovaquia unida, pero si de todos modos la división podría servir a una cosa buena, sería quizás por el hecho de que aprendamos a estimarnos más. Ahora, después de 30 años creo que puedo comprobarlo: este objetivo se ha cumplido. Nos queremos como buenos amigos y tenemos unas relaciones excelentes. Creo que con nuestra división pacifica podríamos servir como un buen ejemplo para todo el mundo, como un ejemplo único. Lo digo también porque lamento mucho que ahora estemos muy cerca de una situación desastrosa, tenemos un conflicto bélico detrás de la frontera oriental. Estoy convencido de que esta guerra hay que terminarla lo más pronto posible. Hay que hacerlo desde las instituciones internacionales más altas, organizando encuentros y dialogando. Creo que, además de la palabra, al final intervendrá la fe, que llevará a los políticos a tomar decisiones justas. Cuanto más pronto suceda, mejor será para todo el mundo…

Al final, ¿te sientes más checo, moravo o eslovaco?

Mi madre era eslovaca, además oriunda de Piešťany, ciudad donde yo vine a vivir. Ella para mí fue un modelo de mujer eslovaca orgullosa y valiosa, así que desde mi infancia estuve acostumbrado a pasar tiempo en Eslovaquia. Mi corazón creció dividido entre dos hogares, Poštorná y Piešťany, donde también tengo varios parientes. Aquí en Piešťany, donde vivo desde hace 52 años, me estoy realizando plenamente en varios ámbitos de la vida social y cultural. Aparte de la familia tengo aquí muchos amigos. Siguiendo las huellas de mi padre, que era jefe de una banda de la música de viento en Moravia, yo durante muchos años estuve tocando en una banda de Piešťany y también fundé una banda de música de viento infantil con la cual ganamos varios concursos y conseguimos varios premios. En este ámbito cumplí un gran sueño. Siguiendo la inspiración durante un festival que tuvo lugar en la ciudad checa de Cheb, logré fundar un festival internacional de orquestas de música de viento juveniles, Dychfest Piešťany. Este se sigue organizando hasta hoy en día. En el ámbito de la música, también canto en un coro parroquial, un coro muy activo, con el que solemos hacer varias giras por el país, ofreciendo conciertos en varias ciudades. Estuvimos también en Chequia, Polonia, Austria e Italia. También soy aficionado al folclore y hace algunos años, con ocasión de celebrarse el centenario del nacimiento de mi madre, fundé en Piešťany la tradición de la Noche del Baile de Santa Ana. Este evento también se convirtió en un festival, en el que suelen tomar parte varios conjuntos folclóricos. Amo Piešťany, amo mi pueblo natal y quiero que en el mundo vuelva la paz, la que he mencionado al comienzo.

En Noche Buena ¿qué sopa se come en tu hogar, la Kapustnica eslovaca o la sopa de pescado checa?

En Noche Buena comemos la sopa de pescado, porque cuando era niño la preparaba mi madre, adaptándose en aquel entonces a la cocina de Moravia y luego, de mi mamá aprendió la receta mi esposa Veronika. Debo decir que en mi casa nos gusta a todos.

Tu familia sigue viviendo en un régimen mixto checo – eslovaco, ¿verdad?

Quisiera añadir una curiosidad. Mi hija menor vive en Praga. De ella tengo un nieto y una nieta. El chiquillo, cuando tenía cerca de 6 años, me dijo: "Abuelo, yo sé que los idiomas checo y eslovaco son el mismo idioma, solo que cada uno de ellos suena de otra manera". Esta afirmación me gustó muchísimo. Los niños frecuentan una escuela checa, pero en casa se habla eslovaco. Mi hija trabaja en una empresa, donde también habla eslovaco y a nadie le molesta este hecho. Creo que el eslovaco es un idioma tan armonioso y eufónico, que gusta a muchos extranjeros. Muchos de ellos, incluso, han logrado aprenderlo. Yo, personalmente, debo admitir que muchas veces cuando estoy en la República Checa prefiero hablar eslovaco.

Esta ha sido otra parte más de nuestro proyecto con Radio Praga. En nuestros próximos programas les ofreceremos otras entrevistas más al respecto, obviamente recordándoles siempre el 30 aniversario del nacimiento de la República Eslovaca independiente.

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Ladislava Hudzovičová

Živé vysielanie ??:??

Práve vysielame