El ministro de Asuntos Exteriores, Miroslav Lajcak, quien también estuvo presente en la reunión, recordó que después de más de tres años y medio de preparación, Eslovaquia ya se encuentra en la fase final.
El Gobierno este miércoles deberá aprobar un documento sobre el punto de partida para la ejecución de su programa. "Nos centraremos en el crecimiento económico, el fortalecimiento del mercado interno, la energía, la migración, la ampliación de la UE y las relaciones exteriores. Este es el marco. Las prioridades concretas de nuestra Presidencia, que serán tres o cuatro, serán aprobadas por el Gobierno en junio, en dependencia de lo que suceda en el marco de la UE", añadió Lajčak.
Entre los riesgos que podrían afectar nuestros planes, el premier eslovaco citó la crisis financiera en Grecia, el proyecto Nord Stream 2, el referéndum sobre la permanencia de Gran Bretaña en la Unión y cuestiones de seguridad relacionadas con la crisis migratoria o la situación en Ucrania y Siria.
La República Eslovaca no sólo representará a los 28 estados miembros de la UE sino que, además, ejercerá de coordinador de estos en caso de que sus posturas ante decisiones importantes o actos legislativos difieran y actuará como enlace entre las instituciones comunitarias.
El país ha invertido en los preparativos para su Presidencia de turno cerca de 70 millones de euros.