Ladislava Hudzovičová Foto: TASR
Una nueva aplicación ayudará a los eslovacos a separar los residuos
24. 03. 2016 10:33 | Tema del día
La legislación europea impone a Eslovaquia la obligatoriedad de separar como mínimo un 50% de los residuos comunales antes de 2020. Aunque las encuestas indican que los eslovacos tienen interés en separar la basura que arrojan en los contenedores colorados, según los estudios realizado realmente lo hace solo un 9% de ellos. Por eso, Eslovaquia forma parte de los países que tienen más dificultades en adaptarse a estas normativas medioambientales. La situación quizás se deba a la falta de las modalidades concretas en la legislación y así cada pueblo decidió solucionar la separación de la basura a su modo. "Es verdad que el sistema no es uniforme. Por ejemplo, en Trnava las latas depositan junto a los plásticos, en Piešťany existen contenedores de color rojo para los metales y en Trenčín no las separan en lo absoluto", explicó Michal Sebíň de la organización NATUR-PACK y destacó que la ley define colores concretos para los contenedores destinados a todos los materiales de base. Desde el mes de marzo ha sido puesta en marcha la aplicación móvil Green Bin que debería ayudar a los ciudadanos a separar los residuos indicándoles los lugares concretos donde echarlos. También los informa sobre centros de recogida donde pueden entregar materiales y productos muy específicos, como son los residuos de la construcción, medicamentos caducados o electrodomésticos. "Esperamos que la nueva aplicación Green Bin contribuya a elevar la cantidad de la basura que separa la población. Es que en el mundo de hoy no existen los residuos, todo es materia prima. De la basura diferenciada es posible producir cosas nuevas con gastos menores y sobre todo respetando el medio ambiente, dado que no es necesario extraer metales o talar árboles nuevamente", afirmó Jana Ružická de la asociación cívica EKOrast, autora de la mencionada aplicación.