Entre las principales razones de ese nivel de independencia tan bajo se menciona la intromisión por parte del gobierno, los políticos y la clase empresarial en los asuntos judiciales. La tasa más alta de independencia de los tribunales se registra en Dinamarca, Finlandia, Suecia y Austria.
En lo que se refiere a la duración de los procedimientos, tanto civiles como mercantiles, Eslovaquia, en la comparación interanual, no consiguió reducir la duración de dichos procedimientos, que sigue siendo de más de 500 días, y coloca al país entre los cuatro menos eficientes de la Unión.
La noticia positiva es que en la justicia administrativa se ha logrado reducir la duración de los procesos. Otro elemento alentador es que el número de sentencias emitidas por los tribunales supera al de casos nuevos. Esta tendencia positiva se debe principalmente a la racionalización de la justicia administrativa. En el área de la litigación civil y mercantil, por el contrario, el número de sentencias emitidas ha sido menor que el de nuevos procedimientos abiertos.
Si bien Eslovaquia, por número de jueces, iguala la media europea, los eslovacos todavía figuran entre los europeos que más acuden a los tribunales. En número de demandas por cada 100 habitantes se ubica entre los seis primeros en Europa. La Comisión Europea considera que el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) es una herramienta importante para racionalizar el poder judicial, ya que gracias a las TIC se ha logrado ahorrar costes y acortar la duración de los procedimientos judiciales. En este sentido, todas las cortes eslovacas están capacitadas para la recepción de solicitudes por vía electrónica, algo que todavía no es una regla habitual en todos los países de la UE.