Ladislava Hudzovičová Foto: TASR
Eslovaquia continúa oponiéndose a la construcción de Nord Stream 2
05. 05. 2016 11:35 | Tema del día
La semana pasada tuvo lugar en Bratislava una conferencia energética en la cual se encontraron, entre otros, el jefe de Gazprom, Viktor Zubkov, y el vicepresidente de la CE para la Unión Energética, Maroš Šefčovič. En esta ocasión Eslovaquia ha entrado en una "guerra diplomática" con Alemania y Rusia, dos potencias que están presionando a nuestro país porque, oponiéndose a la construcción del gaseoducto Nord Stream 2, paulatinamente está convenciendo a otros países europeos e, incluso, también a la misma Comisión Europea. El Nord Stream 2 debería pasar por debajo del mar Báltico sustituyendo el tránsito existente a través de Ucrania y Eslovaquia. Alemania ha optado por esta solución dado que el contrato de tránsito de gas entre Rusia y Ucrania expirará en 2019 y Rusia ha declarado ya que no tiene intenciones de prolongarlo. Un contrato sobre el tránsito de gas desde Rusia lo tiene también Eslovaquia y éste debería expirar en 2028. Sin embargo, su validez podría ser amenazada por una "situación extraordinaria" que podría originarse con una eventual guerra en Ucrania o con "acontecimientos accidentales" en el mismo gaseoducto. Alemania y Rusia continúan intensificando su presión y en el caso de la actitud de Eslovaquia, ésta podría imponer el tema aprovechando su próxima presidencia de turno del Consejo de la UE. "Los estados miembros que presiden el Consejo de la UE deberían distanciarse de sus intereses personales y centrar toda su atención en las necesidades y soluciones útiles para toda la UE. Sin embargo, nuestros planes son dedicarnos al fortalecimiento de la seguridad energética y al suministro de gas", informó Šefčovič confirmando que, durante la presidencia de turno, nuestro país continuará apoyando la necesidad del tránsito de gas a través de Ucrania. A decir de Šefčovič, mientras que Rusia ha calculado los gastos referidos a la modernización del viejo gaseoducto en hasta 12 mil millones de euros, las estimaciones del Banco Mundial hablan de una cifra menor en hasta 5,5 mil millones de euros. Contra la construcción de Nord Stream 2, que debería representar una solución de sustitución para el planificado gaseoducto South Stream se han expresado ya 9 países, Eslovaquia, Ucrania, países bálticos y países del grupo V4.