"Cuando empezó a hacer algo, siempre lo finalizaba de forma profesional y de alta calidad. Es lo que más aprecio de su obra," destacó el autor de una publicación que cuenta con más de 200 fotografías y textos adicionales. "Siempre me decía que el libro tiene que tener alma y una historia que contar, una filosofía que intento respetar también en esta publicación. Además, lo escribí con el objetivo de que sea comprensible para todo tipo de público," añadió Pauer. El libro es el fruto del trabajo de investigación de un año y medio de duración y consistió en un proceso técnico complicado de escaneo de fotografías originales. Entre ellas se encuentran piezas de su archivo personal, como por ejemplo, la foto de boda, el abono anual de tren, la entrada al cine y un certificado de nacimiento a nombre de Plitzka Karl Franz. A la presentación del libro asistió Ivan, uno de los dos hijos de Karol Plicka, quien recordó que el próximo 6 de mayo 2017 se conmemorará el 30 aniversario del fallecimiento de su padre.
Karol Plicka recoge más de 40 mil canciones tradicionales
13. 05. 2016 13:13 | Tema del día
Una publicación titulada "Karol Plicka" y escrita por Marián Pauer fue presentada en público el martes pasado en el cine Lumiére de Bratislava. La obra, dedicada a la leyenda checoslovaca del mundo cinematográfico, fotografía, etnografía, folclore, música y literatura, ofrece una amplia muestra de la creación fotográfica del artista e incluye textos y otros materiales que no habían sido publicados anteriormente. El autor, Marián Pauer, es un conocido publicista y teórico de la fotografía que fue premiado por su obra "Fotógrafo de los Beatles" dedicada a Dežo Hoffmann, una leyenda de la fotografía eslovaca. Esta vez ha retratado al profesor Karol Plicka (1894-1987), considerado "el maestro de nueve oficios", a quien conocía personalmente. Durante cinco años le estuvo visitando en su casa en Praga, momentos en los que hablaban sobre fotografía y folclore. "Recogió más de 40 mil piezas musicales tradicionales. Siempre me decía que la gente que contactaba en la recogida de material musical no vivía los años sino que vivía la vida," destacó el autor. Aparte de las canciones, el señor Plicka recogía textos y melodías de canciones populares de origen checo y eslovaco, cuentos, juegos infantiles, proverbios, dibujos y, al mismo tiempo, fotografiaba a la gente mayor en trajes tradicionales, arquitectura popular, naturaleza y otras joyas de la cultura popular. Además, participó en la creación y el desarrollo de las escuelas de cine y fotografía en Bratislava y Praga y en la producción del largometraje titulado "Zem spieva" (La tierra canta), una de las primeras obras clave de la cinematografía eslovaca.
Eva Kopecká Foto: TASR