En declaraciones a la prensa, Lajčák ha anunciado su candidatura con mucho respeto y responsabilidad. "Haré todo lo posible para que Eslovaquia no se avergüence de mí", confesó Lajčák este miércoles después de que la noticia fuera confirmada de manera oficial por el Gabinete eslovaco. En su visión habla, entre otras cosas del futuro de la ONU como de una organización moderna y eficiente, que disfrute de la confianza de todas las personas en base al respeto, el diálogo, la compasión y unos resultados tangibles que juntos den luz de esperanza a todos. "Me gustaría destacar que el respeto es un aspecto imprescindible de las relaciones internacionales", afirmó en su visión, publicada por la agencia TASR.
El presidente del Parlamento eslovaco, Andrej Danko, ha expresado su apoyo diciendo que "Eslovaquia envía a un candidato del que está orgulloso". Por otro lado, el premier eslovaco, Róbert Fico, considera la candidatura de Lajčák como un momento histórico para nuestro país porque nunca habíamos nominado a este cargo a un candidato eslovaco. Según Fico, esta candidatura confirma el hecho de que Eslovaquia ha formado a toda una generación de excelentes diplomáticos.
"Miroslav Lajčák ya representa una buena tarjeta de presentación para Eslovaquia y podría imaginármelo al frente de una organización internacional", ha declarado el jefe de Estado, Andrej Kiska, después de reunirse con el propio Lajčák en el Palacio Presidencial.
A decir de algunos expertos, y dado que el mencionado cargo debería ser otorgado a un candidato proveniente de la Europa del Este, las posibilidades de Lajčák son reales. Sin embargo, hay voces que afirman que la ONU debería ser dirigida por una mujer.