Por otro lado, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, agradeció "la cálida bienvenida" que, según sus palabras, ya no suele ser frecuente en el marco de la UE. "Estamos en el palacio del verdadero europeo", dijo al presidente Kiska considerándolo un ciudadano europeo, no solo por su razonamiento sino también por el corazón. Además, expresó su alegría por haber logrado la unión de la historia y la geografía europea. "Estoy convencido de que la presidencia de Eslovaquia va a ser un éxito porque va a ser el principal moderador de Europa. Por eso trabajaremos juntos de buena fe, por el bien de Eslovaquia y por lo mejor de Europa", agregó. Al mismo tiempo, recordó que Fico deberá facilitar las discusiones y que "un moderador no se esconde, sino que lidera, incluso en asuntos que pueden ser difíciles para este país".
El primer ministro eslovaco, Róbert Fico, aseguró ayer en un discurso en el Castillo de Bratislava que intentará comunicar de la mejor manera las ventajas de la Unión a la ciudadanía, durante su semestre al frente del bloque. "Tenemos la ambición de acercar más la agenda europea a los ciudadanos", dijo Fico.
Nuestro país, que estará al frente del Consejo de la UE como presidencia rotatoria, entre el 1 de julio y el 31 de diciembre, quiere centrarse en cuatro prioridades, que fueron aprobadas ayer por el Ejecutivo eslovaco: conseguir una Europa económicamente más fuerte, impulsar el mercado digital, lograr una política migratoria y de asilo sostenible y obtener una Europa más global.