75º aniversario del Tratado de Munich: no había otra solución

75º aniversario del Tratado de Munich: no había otra solución

Hoy se cumplen exactamente 75 años desde la fecha en que fue firmado el llamado Tratado de Munich, el 30 de septiembre de 1938, un documento traumático tanto para los checos como para los eslovacos, que en realidad sacrificó Checoslovaquia a la Alemania nazi de Hitler. El documento significó en primer lugar, la división de la primera república checoslovaca y la creación del llamado Protectorado de Bohemia y Moravia y el llamado Estado eslovaco de carácter clerofascista, ambos dirigidos directamente o indirectamente por los representantes de Alemania nazi.

En segundo lugar, desde un punto de vista histórico podemos decir que los países de Europa occidental fallaron en sus intentos por detener el expansionismo de Hitler. Según la mayoría de los historiadores eslovacos, en ese tiempo simplemente no había otra solución que la de pactar y respetar esos acuerdos para evitar una posible masacre en la antigua Checoslovaquia. A pesar de que la mayoría de los representantes políticos checoslovacos intentaba salvar la integridad territorial de la República Checoslovaca, en realidad no habían soluciones para lograrlo. A decir de la historiadora del derecho de la Academia Eslovaca de Ciencias, Katarína Závacká, en ese tiempo no existía otra posibilidad. Según sus palabras, “si Checoslovaquia hubiera intentado defenderse, todo habría podido acabar con más masacres y más víctimas mortales.“ Ni Francia, ni Gran Bretaña querían firmar un nuevo pacto que les obligara a ayudar a una Checoslovaquia afectada por un posible ataque militar de Alemania nazi. El Jefe de la Diplomacia checoslovaca Edvard Beneš, que posteriormente se convirtió en el nuevo y último presidente checoslovaco antes de la Segunda Guerra Mundial, intentó llegar a acuerdos con Francia y Gran Bretaña, pero sin éxito alguno. Por otro lado, por ejemplo Polonia tenía esos acuerdos pactados tanto con Francia como con Gran Bretaña y al final no le sirvieron de nada. A decir de Závacká, si Checoslovaquia no hubiera respetado lo pactado en el Tratado de Munich, habría tenido el mismo destino que el que tuvieron los polacos. El pueblo checoslovaco estaba decidido a luchar contra Hitler, pero los representantes políticos de nuestro país, abandonados por sus aliados occidentales, capitularon. Checoslovaquia perdió más de cinco millones de habitantes y una tercera parte de su territorio.

Peter Sabaček

Živé vysielanie ??:??

Práve vysielame