Un mes después de que se celebraron las elecciones en Checoslovaquia, en julio de 1992, los partidos vencedores - el Partido Democrático Ciudadano (ODS) en Chequia y el Movimiento para Eslovaquia Democrática (HZDS) en Eslovaquia - se pusieron de acuerdo sobre la solución común de los problemas constitucionales de la federación. La aprobación de la Declaración de Soberanía fue parte del programa electoral del movimiento HZDS e inmediatamente después de su realización, Vladimír Mečiar, la consideró como el momento clave que los eslovacos habían esperado por más de mil años. Al mismo tiempo, al dirigirse a los ciudadanos checos señaló que el objetivo de los eslovacos no era y sería el de interrumpir la convivencia con ellos. En dicha sesión solemne de la Asamblea Nacional eslovaca, dirigida por Ivan Gašparovič, participaron todos los funcionarios constitucionales, representantes del Parlamento Federal y del Gobierno de la entonces República Federativa Checoslovaca, así como los funcionarios eclesiásticos, y huéspedes extranjeros, incluidos los diputados al Parlamento Europeo.
El 1 de septiembre de 1992 fue aprobada la Constitución de la República Eslovaca y en consecuencia, el 1 de enero de 1993 nacieron dos estados independientes - la República Checa y la República Eslovaca. La separación de Checoslovaquia se produjo sin violencia, a imagen y semejanza de la Revolución de Terciopelo que la había precedido, que ocurrió mediante manifestaciones masivas y acciones pacíficas. Los ciudadanos eslovacos suelen celebrar este día organizando las llamadas fogatas de la soberanía.