Desde el año 2012 varios países del centro y este de Europa, incluyendo Eslovaquia, han exportado armas y municiones por un valor total de 1.200 millones de euros, en su mayoría a Arabia Saudí, suponiéndose que parte de ese arsenal ha terminado en Siria y otros países en conflicto de Oriente Medio. Así lo asegura un informe, publicado este miércoles en el diario británico The Guardian y recogido por varias agencias de información, proveniente de la Red de Investigación del Crimen Organizado y la Corrupción (OCCRP, según siglas en inglés), un consorcio de centros investigadores y medios del Este de Europa y Asia Central, y la Red de Investigación Balcánica (BIRN).
En ese sentido, el trabajo confirmó el multimillonario negocio realizado por Croacia, la República Checa, Bosnia, Montenegro, Eslovaquia, Serbia, Bulgaria y Rumania, cuyos gobiernos, asegura, conocían el destino del armamento, incluyendo miles de rifles de asalto como el AK-47, granadas de mortero, lanzacohetes, armas antitanque y ametralladoras pesadas. La investigación, en la que se examinaron datos de exportaciones de armas, informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y contratos de armas, revela cómo el armamento fue enviado a través de dichos países, para luego ser mandado a Arabia Saudí, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Turquía, que han sido los proveedores clave de armas para Siria y Yemen, países que siguen en conflicto. En el caso de nuestro país, el informe revela que dos compañías, Eldon y Kelson con sede en la ciudad de Banská Bystrica, han sido relacionadas con este negocio. Según Marián Majer del Instituto eslovaco para la política de seguridad, se trata de un dato relevante aunque "saber qué ocurre con las armas después de la venta, no es responsabilidad directa del vendedor". Por otro lado, el portavoz del ministerio de Economía, Michal Dzurjanin asegura que "no conocemos las fuentes sobre las que se basa la mencionada investigación y por lo tanto no la consideramos fiable."
Según el diario The Guardian, en el pasado no existía prácticamente este tipo de negocio entre los países del centro y de este de Europa y las naciones en conflicto en Oriente Medio. No obstante, la mencionada investigación ha confirmado que los mayores contratos fueron cerrados en 2015 cuando el número de víctimas mortales en Siria incrementó dramáticamente.