Por otro lado, el presidente de la Asamblea Nacional, Andrej Danko, reconoció que no todas las naciones tienen la suerte de vivir en un Estado propio y, a este respecto, acotó, "nosotros lo hemos conseguido aunque nuestros actos no lo reflejen. Nos tratamos los unos a los otros de manera irrespetuosa, a veces nos interesa más el negativismo, el ataque, los insultos o el populismo que las cuestiones referentes a nuestro Estado".
Según el jefe de Gobierno, Róbert Fico, la Constitución cumple su misión como principal ley del Estado. "Los tiempos a veces exigen una serie de cambios pero resulta difícil conseguir el apoyo de la mayoría necesaria para que estos sean aprobados, por eso las enmiendas a la Constitución no son muy frecuentes. Confío en que el futuro demostrará que la Carta Magna fue un documento bien redactado, que permite que se puedan cumplir los objetivos de la República Eslovaca," dijo Fico.