El control se basó principalmente en verificar el cumplimiento de disposiciones de ley vinculantes, la gestión económica, la eficiencia y el manejo de las finanzas y bienes públicos de nueve instituciones sanitarias (hospitales universitarios y hospitales policlínicos), subvencionadas y gestionadas por el Ministerio de Salud.
El presidente del NKU, Karol Mitrík, ha informado al ministro de Sanidad Tomáš Drucker y a la dirección de las entidades inspeccionadas acerca de las irregularidades detectadas y, a decir de Dobáková, los resultados de la auditoría, fundamentalmente en el ámbito de la contratación de equipos médicos, serán puestos a disposición de la Policía.
Las pérdidas acumuladas en los hospitales inspeccionados sobrepasaron entre 2011 y 2015 los 76 millones de euros. Se detectó que los costos salariales fueron el mayor gasto contabilizado, del 44 al 58%, y que se incrementaron durante el período en cuestión en una cuarta parte. La segunda partida más significativa fue el gasto en la compra de materiales de construcción, que aumentó durante este período en un 18%.
NKU señala el hecho de que tres hospitales (Hospital Policlínico Franklin D. Roosevelt de Banská Bystrica, Hospital Universitario de Trenčín y Hospital Universitario de Trnava) firmaron contratos de concesión que violaban la ley, y ni siquiera contaban para ello con la autorización del Gobierno.
La auditoría mostró que el presupuesto de los hospitales es más bien un documento formal, que la dirección de estos no respeta prácticamente el presupuesto.
Asimismo, NKU constató que el proceso de licitación tiene un alto grado de opacidad. "En muchos casos, los ganadores de la licitación fueron empresas a las que los hospitales se habían dirigido previamente con el objetivo de averiguar el precio estimado de un pedido. Estas empresas, por supuesto, estaban informadas del precio, así como de la intención del hospital de adquirir determinado equipo o producto, lo cual representa una ventaja competitiva con relación al resto de los participantes," detalló Dobáková.
El Ministerio de Salud ya ha anunciado que está dispuesto a cooperar plenamente con el Órgano Supremo de Auditoría en las actividades de control.