El jefe de Estado, Andrej Kiska, ha criticado de forma pública actuaciones del actual ejecutivo en una entrevista que ha publicado recientemente el periódico semanal Trend. Se trata de la declaración más crítica realizada hasta ahora por el jefe del Estado hacia el premier, Róbert Fico, y el ministro del Interior, Róbert Kaliňák. A lo largo de la entrevista Kiska comenta varios escándalos que están relacionados con el Gobierno. El mandatario eslovaco expresaba en primer lugar su decepción por la creciente tendencia a la desconfianza de los ciudadanos eslovacos en los órganos oficiales. "Desde muy temprana edad tenemos la capacidad de distinguir qué es y qué no es justo. Por ello, cuando uno se enfrenta a la realidad, se da cuenta de que nuestro Estado no es justo, que no hay igualdad para todos y por lo tanto su nivel de frustración sigue creciendo. Desafortunadamente, el gobierno actual no ha reforzado la confianza en el Estado," afirmaba Kiska. Algunos políticos, según sus pablaras, viven encerrados en su mundo convencidos de la veracidad de sus actos, por lo que consideran a periodistas, ONGs y a la oposición, culpables de la situación actual. En cuanto al gobierno actual, Kiska opina que se encuentra metido en un círculo vicioso y que le faltan ganas de salir de allí.
En la entrevista, además, el jefe de Estado advertía a los políticos que tuvieran cuidado con lo que decían porque podría ser reflejado también en la política internacional. Kiska afirma también se vio obligado a explicar algunas expresiones del premier, Róbert Fico, en el seno de la ONU antes de las elecciones del Secretario General. Por ejemplo acerca de la "dolorosa" salida de Inglaterra de la UE o sobre su postura negativa ante la creación de una comunidad integrada por musulmanes en nuestro país. Por ello el mandatario opina que las expresiones de Fico perjudicaron al candidato de nuestro país, el jefe actual de Diplomacia eslovaca, Miroslav Lajčák, que no salió exitoso de las elecciones.
Por otro lado, el jefe de Gobierno, Róbert Fico, apareció ayer públicamente ante los medios de comunicación para reaccionar a las palabras de Kiska en la mencionada entrevista. El premier rechazó la existencia de un conflicto "artificial" con Andrej Kiska y reiteró su activo interés en mantener buenas relaciones con el jefe de Estado. Además, comentó varios temas políticos y demás causas (Gorila, Bašternák) que han resonado últimamente en la vida política y social de nuestro país.
Eva Kopecká Foto: TASR