Tal y como lo informó la ministra de Agricultura, Gabriela Matečná, ha sido suprimido el apartado de la ley según el cual los vendedores que tenían un volumen de venta anual superior a los 10 millones de euros estaban obligados a informar qué porcentaje de alimentos producidos en Eslovaquia formaba parte de dicho volumen. "La Comisión Europea se había pronunciado de manera crítica contra Eslovaquia, así que hemos tenido que eliminar ese parágrafo. No obstante, si lo desean, los vendedores podrán hacerlo de forma voluntaria", señaló.
Pero este no es el único cambio que introduce la nueva ley. El Ministerio de Agricultura con la enmienda a esta ley responde a la tendencia actual de reducir la cantidad de alimentos que se desperdicia y de comida que se tira. La legislación también está orientada a mejorar el control sobre los productos alimenticios, ya sea de caducidad o de seguridad. Si durante un control se detecta que el comerciante ha introducido en el mercado alimentos caducados o perjudiciales para la salud, las autoridades supervisoras podrán imponer multas elevadas a los infractores.
Por otro lado, el Órgano de Control Alimenticio y Veterinario será el encargado de controlar el añejamiento de las bebidas espirituosas.
Asimismo, los pequeños productores no tendrán la obligación de suministrar información sobre el valor nutricional de pequeñas cantidades de alimentos o, en el caso de que los alimentos no estuvieran envasados, informar sobre los alérgenos.
Los diputados además aprobaron una modificación que regula los espacios en los que las organizaciones benéficas no pueden tener los puntos de entrega de alimentos.