Cerca de la ciudad de Piešťany se cultiva con fines experimentales el maíz genéticamente modificado. Los activistas de la asociación La Red del Bien protestan contra ello argumentando que el maíz transgénico contamina las plantas originales de la zona y destruye la población de abejas.
El maíz se cultiva en campos pertenecientes al Instituto de Investigación de la Producción de Plantas y está fabricado por la multinacional Monsanto. Anna Sadloňová-Plačková del departamento de desarrollo tecnológico de Monsanto dice que realizan experimentos con el cultivo de maíz modificado para ver cómo reacciona el maíz con el insecto. “El polvo de maíz no puede polinizar plantas situadas en sus alrededores, dado que es pesado y además el maíz proviene de América y en Europa no hay planta alguna con la cual pueda cruzarse naturalmente“, aňade Plačková. Los activistas se oponen diciendo: “Existen varias investigaciones que comprueban el gran impacto de la siembra de semillas modificadas sobre poblaciones de abejas y mariposas. Y no pueden ser publicadas debido a la presión de las grandes compaňías, como es por ejemplo la multinacional Monsanto. Además, las corporaciones de este tipo provocan la desaparicion de los agricultores locales, como lo demuestran las experiencias de India o Gran Bretaňa.“ En los mencionados campos cerca de Piešťany ha sido sembrado también maíz resistente a abonos, cuya siembra está prohibida. Los científicos han recibido en este caso un permiso especial por parte del Ministerio del Medio Ambiente. Según una investigación realizada por científicos franceses, con el consumo de esta especie se multiplica por cinco la probabilidad de padecer el cáncer. El Insituto Europeo para la Seguridad de Alimentos ha declarado a ese respecto: “La mencionada investigación no tiene la calidad científica requerida.“ Los agricultores en Eslovaquia pueden desde hace ya seis aňos cultivar con fines comerciales una especie de maíz transgénico resistente a los lepidopteros. Además, en Eslovaquia se realizan varios experimentos con semillas modificadas. Juraj Rizman de Greenpeace explica: “Sólo en el aňo 2011 el Ministerio de Medio Ambiente posibilitó el cultivo de 14 especies de maíz transgénico con fines experimentales y una especie de remolacha azucarera. Por eso consideramos que era hace unos 10 aňos, el momento oportuno para decir “no“ a los OGM, pero entonces los eslovacos no consideraron importante este tema“. Aňadimos que algunos países vecinos - Hungría y Polonia - han prohibido oficialmente cualquier cultivo de plantas transgénicas.