Según un estudio publicado recientemente por la fundación australiana Walk Free, en todo el mundo sigue habiendo alrededor de unos 30 millones de esclavos de nuevo cuño, la mayoría de ellos esclavizados en el terreno laboral o sexual.
De los 162 países en los que la fundación australiana ha realizado investigaciones, ha registrado que el mayor número de personas esclavizadas viven en la India, con unos casi 14 millones, seguida a continuación por la República Popular China, con tres millones de esclavos, y el Pakistán, con más de dos millones. Con todo, el país en el que existe un mayor tanto por ciento de población esclavizada es Mauritania, donde casi un cuatro por ciento de la población (o uno de cada veinticinco habitantes) vive en condiciones de esclavitud. La Fundación Walk Free define el término “esclavitud” como el control existente sobre las personas y que les limita su libertad y los utiliza para la obtención de ganancias económicas o con objetivos de tipo sexual, utilizando generalmente para ello la violencia, la presión o el engaño. El mayor número de nuevos esclavos se encuentra en Asia (un 72 % del número total de esclavos en todo el mundo), después en África (con un 16 %), e incluso un dos por ciento vive en una Europa que todavía no ha conseguido desprenderse ni eliminar por completo esta lacra. “Nuestros cálculos nos indican que el número de personas esclavizadas en los propios países considerados como ricos es, en realidad, entre seis y diez veces mayor que lo que en los propios países creen”, indican desde la propia Fundación. Eslovaquia está situada, en esta lista, en el lugar número 62, junto a países como Polonia o Croacia. Otros de los países de su alrededor, como Hungría y la República Checa, están peor situados que el nuestro a este respecto. La Fundación calcula que en Eslovaquia el número de personas esclavizadas podría ser de unos veinte mil. En Hungría podrían ser unos 35.000 y en la República Checa casi unos cuarenta mil. El estudio ahora publicado sobre las consecuencias y el actual alcance de las diversas formas de esclavitud ha contado con el apoyo de personajes como la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, el expremier británico, Tony Blair, o el fundador de Microsoft, Bill Gates. Al respecto Hillary Clinton declaró que esta lista puede contener errores, pero que debería ser considerada como punto de partida para la búsqueda de soluciones. Al tiempo que hacía un llamamiento a los dirigentes de todo el mundo para que tomasen nota de este indicador y pusiesen manos a la obra en la toma de medidas encaminadas a erradicar esta lacra mundial.