Los habitantes de Bratislava, así como sus visitantes, podrán, a partir del próximo aňo utilizar el nuevo servicio de alquiler de bicicletas por las calles de nuestra capital. En la fase piloto los posibles clientes podrán coger una de las aproximadamente 100 bicicletas previstas para esta primer fase, repartidas entre unos veinte puestos repartidos por todo el centro de la ciudad.
A finales de la semana pasada los concejales del ayuntamiento de Bratislava votaron afirmativamente la concesión de los permisos necesarios para la apertura de los puestos de alquiler necesarios para ello. Ahora, la ciudad quiere poner en funcionamiento a principios del próximo verano la fase inicial de realización del proyecto, que debería costar, aproximadamente, unos 300.000 euros. Entre los planes se cuenta con que la mayor parte de este importe sería aportado por empresas patrocinadoras. Al respecto el alcalde de la ciudad, Milan Ftáčnik ya ha anunciado que el importe de los gastos que la ciudad asumirá para la instalación de los puestos de alquiler será incluído en el presupuesto para el aňo próximo. La cantidad final a invertir será, todavía, objeto de discusión en el Ayuntamiento, según confirmó Ftáčnik. El alcalde piensa sin embargo que el importe total de la inversión será de entre unos 35.000 y 40.000 euros. Así mismo confirmó que la ciudad piensa abrir un concurso público durante este próximo mes de noviembre para el suministro del sistema de alquiler de bicicletas. La ciudad todavía no ha decidido en qué lugares se instalarán los puestos de alquiler de las mismas. Con todo, y recogiendo la experiencia de otras ciudades europeas, se cuenta con que se tratará de una red automatizada de soporte para bicicletas, que posibilitarán que el cliente pueda cogerla donde quiera, y devolverla en cualquier otro sitio de la misma red de soportes. Esta primera fase del proyecto cuenta con que la red cubra una extensión de unos 3,5 kilómetros cuadrados, cubriendo todo el centro y parte del barrio de Petržalka. Este es el segundo intento de la ciudad de implementar una red de alquiler de bicicletas para uso de habitantes y turistas. En aquella ocasión el proyecto no fraguó porque el Ayuntamiento de la ciudad encontró proveedor para la red de bicicletas, pero no consiguió implicar en el proyecto a ninguna empresa que se quisiese hacer cargo de la gestión y explotación del negocio de alquiler de las mismas. En esta ocasión la ciudad ha variado su política: el proveedor saldrá de un concurso público y la gestión y explotación correrá a cargo del propio Ayuntamiento.