Ayer la Comisión Central Electoral anunció los resultados oficiales de las terceras elecciones regionales en la historia de la República Eslovaca independiente.
Como dieron a conocer los miembros de la Comisión Central Electoral, en este último proceso electoral fueron elegidos por mayoría simple tres presidentes de las administraciones territoriales, concretamente los candidatos del único partido gubernamental Smer_SD: Jaroslav Baška en la región de Trenčín, Juraj Blanár en la región de Žilina y Peter Chudík en la región de Prešov. En otras cinco regiones, ninguno de los candidatos obtuvo la llamada mayoría simple y por eso dentro de dos semanas en esas regiones tendrá lugar la segunda vuelta de los comicios, en la cual se enfrentarán los dos candidatos que obtuvieron más votos en la primera ronda. En la región de Bratislava se enfrentarán el candidato de la coalición de derecha y actual jefe del partido SDKÚ-DS Pavol Frešo y la eurodiputada del partido Smer-SD Monika Flašíková-Beňová. En la región de Trnava lucharán por la presidencia el candidato independiente apoyado por el partido Smer-SD Tibor Mikuš y el candidato del Partido de la Comunidad Húngara József Berényi. En la región de Banská Bystrica, se enfrentarán el candidato del partido Smer-SD Vladimír Maňka y el de la extrema derecha Marián Kotleba. En la región de Nitra lucharán por la presidencia el candidato del partido Smer-SD Milan Belica y el de la derecha Tomáš Galbavý. En la región de Košice se enfrentarán el candidato del único partido gubernamental Smer-SD Zdenko Trebuľa y el candidato de la derecha Rudolf Bauer. El presidente de la Comisión Central Electoral Štefan Škrabák también informó que la asistencia a las urnas alcanzó el 20,11%. Es decir de las 4.463.039 personas con derecho a voto, solo 897.536 ciudadanos aprovecharon este derecho. De los 408 diputados elegidos para integrar los parlamentos regionales, 118 representarán al partido Smer-SD, 57 a la coalición del partido Smer-SD y el Movimiento Democristiano y 73 personas fueron elegidas como diputados independientes sin el respaldo de ningún partido político. A decir del vicepresidente de la Policía eslovaca, Ľubomír Ábel, los comicios transcurrieron en absoluta tranquilidad y los cuerpos policiales han empezado a investigar dos casos de posible corrupción.