“Soy un hombre muerto. En Eslovaquia ya no tengo ningún mandato“, afirmó Róbert Bezák, el ex arzobispo de la arquidiócesis de Trnava, destituido el 2 de julio de 2012.
Bezák lanzó la semana pasada su nuevo libro Vyznanie - Declaración, y con motivo de esa ocasión, reveló su intención de marcharse a Italia, precisamente al monasterio de los redentoristas en Bussolengo, cerca de la ciudad de Verona. “Voy a estudiar y reflexionar sobre mi pensamiento. Quizás me quede encerrado en mi celda o me dedique a los deportistas, a las familias, a los ancianos. Lo que quise ofrecer a Eslovaquia se lo ofreceré a Italia“, respondió el arzobispo emérito a los periodistas y refiriéndose a su destitución constató que hasta hoy día no le ha sido aclarado el verdadero motivo. A decir de Bezak, la Iglesia debería ser una institución de diálogo y no de decisiones sin explicación. Con esto no se puede estar de acuerdo, puesto que “ni el mismo Cristo decidía sobre cosas sin dar explicación“. El ex arzobispo continúa sospechando que durante el ejercicio de su antecesor la arquidiócesis de Trnava manejaba los medios financieros de una manera poco transparente. “No se trata de algunos euros, sino de millones de euros que alguien pudo manipular. Yo nunca quise mandar a la carcel al arzobispo Sokol, sólo quise poner en orden las finanzas de la arquidiócesis“, afirmó. La investigación de los flujos financieros superó las fronteras de Eslovaquia y puesto que las transacciones eran complicadas y realizadas al límite de la ley será bastante difícil encontrar la verdad. La Conferencia de los Obispos Eslovacos (KBS) rechaza responder a las declaraciones de Bezak. Su portavoz, Jozef Kováčik, afirmó que su organización no considera justo emplear el servicio de los medios de difusión para comunicar con el arzobispo Bezák. Para poder retirarse definitivamente Bezák está esperando solo el consentimiento del obispo de Verona. Y luego dice, me despido y no quiero que los creyentes eslovacos vengan a buscarme, ni que organicen las excursiones de tipo Roberttour. El Arzobispo Robert Bezák fue revocado de la dirección de la arquidiócesis de Trnava por el Papa Benedicto XVI en base a una visita apostólica realizada en el mes de enero del aňo 2012. El motivo de la decisión del Papa permanece desconocido tanto para el público como para el mismo arzobispo Bezák. Muchos creyentes de la arquidiócesis de Trnava han expresado su respaldo a Bezák y continúan pidiendo la Iglesia dé explicaciones sobre el asunto.