Según el resultado del último examen PISA, que regularmente evalúa las habilidades de los adolescentes, los alumnos eslovacos están entre los más descontentos del mundo. Eslovaquia, según este informe, evidencia uno de los menores números de alumnos que se sienten contentos en el ambiente escolar. Las informaciones reveladas por el último sondeo PISA afirman que en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), alrededor del 80% del alumnado se siente feliz, en la República Eslovaca dicha cifra oscila alrededor del 64%.
Junto con los eslovacos, también los adolescentes surcoreanos y checos son los que se sienten más descontentos. “Aunque los alumnos surcoreanos no están contentos, alcanzan los mejores resultados, mientras que los eslovacos no son exitosos ni se sienten muy felices en el ambiente escolar,“ destacó para una de las agencias de prensa eslovacas Romana Kanovská, directora de uno de los institutos que realiza en nuestro país los exámenes de PISA. En el último estudio internacional de PISA llevada a cabo por la OCDE cada tres años participaron 512.000 alumnos en total de 65 países del mundo. En la República Eslovaca fueron examinados 5.700 alumnos adolescentes de 15 años. Por primera vez en la historia de dicho exámen contestaron preguntas relacionadas con su felicidad en el ambiente escolar. A decir del jefe de la cartera de Educación del partido Smer-SD, Dušan Čaplovič, el grado de felicidad expresado y mostrado por los estudiantes eslovacos en las últimas evaluaciones de PISA está influenciado por la actuación de sus maestros, por el ambiente escolar, pero también por la agresividad creciente y por el acoso. “No hablamos solamente de acoso por parte de los maestros, sino también de acoso entre los mismos estudiantes. Hay que identificar estas cosas y aprobar medidas para que auydemos tanto a los maestros como a los alumnos, para que la escuela se convierta en un medio más o menos familiar,“ evaluó el ministro eslovaco de Educación. La última prueba de PISA ha confirmado que el sentimiento de felicidad no está estrechamente ligado a los resultados alcanzados en las diferentes asignaturas. A decir de Miroslav Beblavý, miembro del comité parlamentario de Educación, hay que reflexionar porque los alumnos eslovacos no sienten felices a pesar de que no alcanzan resultados buenos.