Los diputados de la Asamblea Nacional aprobaron hace dos días una enmienda a la Ley sobre narcóticos, según la cual las semillas de cannabis sativa no se encontrarán más en la lista de materias prohibidas. Este cambio ha sido aprobado dado que las mencionadas semillas no contienen propiedades psicoactivas. La prohibición de plantar y consumir cáňamo será mantenida, sin embargo, sin modificaciones.
“En ningún caso esta enmienda va a permitir plantar cannabis“, declaró la ministra de Sanidad Zuzana Zvolenská y aňadió: “Las semillas no contienten THC, pueden comerse un saco entero de ellas y no pasará nada“. A decir de Zvolenská, el uso de los narcóticos está considerado nocivo y malo, hay que evitarlo y también influir en los jóvenes para que no caigan en esta trampa. Las semillas de cannabis sativa se pueden utilizar igualmente como las semillas de lino, considerados un superalimento debido a que contienen todo el abánico de aminoácidos. La plantación de cannabis sativa en Eslovaquia tiene una larga historia, nuestros antepasados aprovechaban esta especie herbácea sobre todo para fabricar una fibra textil de parámetros excelentes. Era una de las plantas más corrientes, cultivadas en nuestro país hasta la Segunda Guerra Mundial. No obstante entre los aňos 1987 y 2009 su cultivo requería de tantos permisos burocráticos, que casi desapareció. La modificación fundamental se produjo el 11 de febrero de 2009, cuando se simplificó la concesión de permisos para el cultivo del cáňamo con fines técnicos. Božena Adamicová, experta en las especies herbáceas no tradicionales, asevera:“ El Cannabis sativa es una planta versátil y se puede aprovechar en la industria textil, en la construcción, la alimentación o en la medicina.“ Últimamente los eslovacos vuelven al cultivo de cáňamo. Por ejemplo, los expertos del Centro de Investigación de la Producción Vegetal en Piešťany cultivaron el aňo pasado, de una manera experimental, tres nuevas especies de cannabis sativa, también con propósito de aprovechar sus semillas para el consumo. “Tenemos suerte de que en los últimos aňos están apareciendo audaces agricultores que se ponen a renovar la tradición del cultivo de esta planta“, aňadió Božena Adamicová.