Según indican las recientemente estadísticas publicadas por Eurostat, casi una tercera parte de los jóvenes eslovacos, con edades comprendidas entre los 18 y los 34 aňos, conviven con el concepto de “mama-hotel” por el hecho de continuar conviviendo con sus padres, en el domicilio de estos, aún después de la mencionada edad.
Se trata, además, del mayor contingente en el marco de los países de la Unión Europea. La edad media en la que los eslovacos abandonan el hogar materno es de 31 aňos. Únicamente en Croacia encontramos que los jóvenes abandonan el domicilio paterno a una edad más tardía, y solamente los jóvenes malteses acompaňan a eslovacos y croatas en tal estadística. Por el contrario los jóvenes suecos, daneses y finlandeses, son los que abandonan a una edad más temprana el domicilio familiar. Lo hacen alrededor de la fecha de su 20 cumpleaňos. La edad media total de la Unión Europea en la que los jóvenes abandonan su domicilio familiar es, en estos momentos, ligeramente superior a los 26 aňos. Por otra parte, según indica la estadística hecha pública por Eurostat, las jóvenes eslovacas se independizan antes que los jóvenes varones. La edad media con que las muchachas eslovacas se independizan de sus padres es de 29,7 aňos, mientras que los chicos la retrasan, de media, hasta los 32 aňos. Hace diez aňos, tal y como indica la analista del banco Postal, Eva Sadovská, los jóvenes se independizaban de sus familias mucho antes. En el aňo 2012 la edad media era de 30,9 aňos, y nueve aňos antes, en 2003, eso sucedía ya antes de los treinta, dato que afectaba ya entonces tanto a hombres como a mujeres. La razón que lleva a los jóvenes a posponer la edad de emancipación es, sobre todo, el bajo desarrollo del mercado de alquiler de viviendas existente en Eslovaquia. El precio de un alquiler, o de una vivienda de compra es, para Sadovská, la razón más importante por la que continúan en casa de sus padres hasta tal edad, ya que en comparación, sus ingresos, a esa edad, siguen siendo relativamente bajos. Las estadísticas indican que un joven eslovaco puede comprar con su sueldo medio mensual menos de un metro cuadrado de piso, exactamente 0,6 metros cuadrados. Todo ello hace que además, el elevado desempleo de los jóvenes de nuestro país, donde existen hasta 170.000 parados de edades inferiores a los 34 aňos, casi un 42 % del total de jóvenes, imposibilite su acceso mayoritario al mercado de la vivienda.