Los trabajos agrarios de primavera han comenzado en todo el territorio del país. A decir del portavoz de la Camara Agraria y Alimenticia Eslovaca, Stanislav Nemec, la mayor parte de estos trabajos tiene que ver con el tratamiento de cultivos de invierno y la siembra de los cultivos de primavera.
“Muchos agricultores han sembrado ya la cebada primaveral y actualmente se están preparando para la siembra o la plantación de otros cultivos, como por ejemplo, el maíz, las patatas, la remolacha azucarera o algunas verduras. El cálido invierno y la llegada anticipada de la primavera han motivado a los agricultores a acelerar sus labores. Sin embargo, las consecuencias de este cálido invierno podrá ser analizada posteriormente“, constató Nemec, explicando también que la falta de temperaturas heladas ha causado una excesiva reproducción de plagas y por eso los agricultores deberán emplear más insecticidas u otras sustanicas tóxicas, así como deberán usar las que tienen una mayor intensidad de protección química. Esto obviamente elevará los gastos de producción. Al mismo tiempo, Nemec advirtió que con elevada probabilidad subirán los precios de algunos productos como son la leche, la carne y los huevos. A parte del cálido invierno, otro fenómeno climático que probablemente influirá de manera negativa en la producción de este aňo es la falta de precipitaciones, insuficiente humedad e incluso la sequía. “Hay que prepararse a un cierto encarecimiento, puesto que el tiempo ha causado pérdidas también en otros países y los precios de los productos alimenticios en Eslovaquia se desarrollan en base a ellos“, afirmó Nemec. El analista Tomáš Plavec aňade que la gravedad de la sequía en Brasil y los daňos de la producción en EEUU, país que tuvo un invierno particularmente frío, también influyen de manera importante en los precios en nuestro país. Marián Brúder, presidente de la Cooperativa agraria de Vajnory, situada en la periferia de la capital, informó que sus gastos serán repartidos entre los riegos y la compra de abonos e insecticidas. “Si continuara sin llover, la situación se agravará radicalmente y la sequía empezará a daňar casi todos los cultivos agrarios“, concluyó Brúder.