La crisis ucraniana influye notablemente en el acontecer económico en Eslovaquia. Inmediatamente se ha reflejado sobre todo en los debates políticos en cuanto al suministro de gas. A Eslovaquia llega el gas a través de dos gasoductos: Družba, que viene desde Rusia y su capacidad es de 20 millones de toneladas al aňo, y Adria, que empieza en Croacia y pasa por Hungría. Ahora no solamente Ucrania busca maneras de cómo asegurar una fuente de gas alternativa al gas ruso; también nuestro país busca las nuevas vías de abastecimiento de gas. En relación con ello han sido reabiertos los debates sobre la construcción del oleoducto Bratislava-Schwechat.
El ministro de Economía Tomáš Malatinský dijo a este respecto: “Este proyecto consideramos estratégico y en relación con la crisis ucraniana ha tomado más importancia. Por ello pretendemos acelerar los trabajos sobre este oleoducto.“ Según el ministro, el proyecto podría estar listo dentro de cinco aňos. Los activistas de la asociación No al Oleoducto el lunes delante de la Embajada Austríaca protestaron contra su construcción. La jefa de la asociación Liliana Rástocká ha declarado que Eslovaquia no depende en este sentido de Rusia y, por lo tanto, no necesita este oleoducto, que además atravesaría Žitný ostrov, un importante depósito de agua para nuestro país: “Este proyecto amenaza las reservas de agua potable y no soluciona nada. Tal y como se desprende del análisis de la Comisión Europea, se trata sólo de un proyecto comercial.“ El líder del partido de oposición SAS Richard Sulík ha apelado sobre el Gobierno eslovaco que preste su atención ante todo a la reconstrucción del gasoducto Adria: “Son solamente un par de kilómetros de tuberías, cuya reconstrucción requeriría entre 3 y 5 millones de euros. Adria podría sustituir plenamente a Družba. Exigimos que el Gobierno deje de interesarse en el oleoducto hasta Schwechat. Éste soluciona el problema de Austria, no el de Eslovaquia.“ El ministerio de Economía, según ha informado recientemente, es consciente de la importancia de Adria, por lo que ya en 2013 declaró su interés en invertir en la reconstrucción de éste. En la disputa de cómo diversificar el tránsito de gas al país ha entrado otro proyecto importante: la nueva interconexión de Ucrania con Eslovaquia. “Eustream, la empresa estatal eslovaca que gestiona los gasoductos en Eslovaquia, coopera con la Unión Europea y socios ucranianos en el texto de un memorando de entendimiento sobre la posibilidad de solucionar el envío de gas de Eslovaquia a Ucrania", declaró Vahram Chuguryan, portavoz de la empresa. En su opinión, las conversaciones están "en estado avanzado", sólo hay que precisar algunos detalles técnicos del bombeo de gas natural a Ucrania, que gracias a ello podría independizarse de Rusia.