El futuro presidente eslovaco Andrej Kiska declaró que acogería con agrado un encuentro con el primer ministro Robert Fico antes del 15 de junio, fecha en la que culmina el mandato del actual presidente Ivan Gasparovič y tendrá lugar la investidura de su sustituto en el cargo.
“Hasta ahora no hemos acordado ninguna fecha. Claro está, me gustaría que el encuentro con el premier tuviese lugar lo antes posible para poder intercambiar nuestros puntos de vista acerca del papel que debería jugar el jefe de Estado. El presidente esta obligado a colaborar con el jefe de Gobierno. De mi parte, no quiero que haya ningún tipo de conflicto, pero lo que sí debe estar claro es que defenderé a los que me han elegido, es decir, a los ciudadanos“, aseveró Kiska en entrevista concedida para el canal de televisión TA3.
En otra parte de su intervención, Kiska afirmó que el presidente debería jugar un papel conciliador, que él veía al jefe de Estado como la persona que debía buscar el consenso entre el Gobierno y el Parlamento, entre los partidos de ambos lados del espectro político.
Andrej Kiska, por otro lado, rechazó la idea de que se le concedieran más poderes al presidente y, al referirse a las minorías étnicas que conviven en Eslovaquia, alegó que estaba dispuesto a reunirse con sus representantes para conocer de cerca las inquietudes que estos tienen.
Durante la entrevista, Kiska reveló que en los meses que precedían a su investidura estaría asesorado por Ján Mazak, ex presidente del Tribunal Constitucional, y por Martin Butora, ex embajador de Eslovaquia en EEUU y experto en política exterior, pero que después que fuera investido en el cargo oficialmente deseaba tener un equipo integrado por buenos expertos.
El primer viaje oficial del próximo presidente eslovaco al extranjero será a la vecina República Checa, continuando así con la tradición de sus predecesores.
Hasta ahora, no ha habido reacción del primer ministro Robert Fico, quien tras las elecciones presidenciales, declaró que se tomaría algunos días de descanso.