El futuro del centro cultural Istropolis es inseguro

El futuro del centro cultural Istropolis es inseguro

La Casa de los Sindicatos (Istropolis), que se halla en la plaza Trnavské Mýto, en el centro más amplio de Bratislava, será derrumbada, cediendo el espacio a los intereses del inversor Immocap Group. Esta empresa, tras comprar el edificio, originariamente utilizado como representativa casa de cultura, ha presentado su plan de construcción del Nuevo Istropolis. Éste debería abarcar un nuevo centro multifuncional con la capacidad para 3.000 asientos, oficinas, espacios administrativos o un hotel. El inversor asegura que la función cultural y social va a seguir manteniéndose. "El centro cultural formará el núcleo del nuevo complejo. Estamos convencidos de que el Nuevo Istropolis mejorará la calidad de vida de los ciudadanos de Bratislava, proporcionándoles no solamente beneficios sociales y culturales, sino también económicos", explica Martin Šramko, director general de la compañía. El alcalde del barrio Nové Mesto, en el que se halla Istropolis, Rudolf Kusý, insiste en que el centro cultural sea construido durante la primera fase, temiendo de que el inversor vaya a construir oficinas, centro comercial, pisos, dejando al margen de su interés la función cultural. "Insistimos en que la parte cultural se mantenga al menos al nivel como estaba en el Istropolis original", acotaba Rudolf Kusý. Las sospechas de que los intereses comerciales vayan a imponerse ante los objetivos culturales son sólo un aspecto de este asunto polémico, otra cosa es que la demolición de Istropolis signifique la pérdida de uno de los símbolos de la arquitectura posguerra eslovaca, de valor artístico a nivel mundial. Debido a ello la organización de arquitectos DOCOMOMO ha enviado una carta abierta a la ministra de Cultura, Natália Milanová, al alcalde de Bratislava, Matúš Vallo, y al alcalde de Nové Mesto, Rudolf Kusý. "El hecho de que algunas obras artísticas de Istropolis vayan a estar ubicadas también en el nuevo complejo no va a compensar la pérdida de un edificio de tanto valor histórico. La masiva campaña del inversor es tramposa, dado que no muestra qué tanto por ciento de todo el edificio realmente estará abierto para el público. El enfoque obviamente será en objetivos comerciales y privados", dice Henrieta Moravčíková, directora de DOCOMOMO, pidiendo que sea abierto un amplio debate público.

Mária Mangová, foto: tasr