Apoyemos la renovación de la industria textil eslovaca

Apoyemos la renovación de la industria textil eslovaca

La nueva iniciativa "vístete en casa" ha surgido como reacción a la tendencia creciente de los consumidores en la búsqueda de productos eslovacos. La visión es unir a todos los productores eslovacos de la industria textil, de la confección, del calzado y del cuero. Dicha iniciativa tiene entre sus objetivos establecer una colaboración con los ministerios de Economía, Cultura y de Educación de Eslovaquia, con el fin de conseguir un apoyo sistemático de estas industrias. Antes del año 1989 la mayor parte de la producción iba dirigida a la exportación.

"Eslovaquia siempre ha tenido una fuerte tradición en el sector textil y del calzado. Vemos un gran potencial y la oportunidad de construir sobre lo bueno del pasado (calidad, creatividad, fiabilidad) y combinarlo con lo bueno del presente (nuevas tecnologías, interés de los jóvenes en la moda y el diseño, la vuelta a casa de los eslovacos con experiencia). Hemos logrado reactivar la producción de calcetines en Eslovaquia y uniendo nuestras fuerzas podríamos construir una industria sólida, capaz de crear prendas de nivel mundial como en el pasado", afirmaba Ján Anguš, miembro de la mencionada iniciativa.

En la actualidad, no hay ningún tipo de apoyo para el desarrollo de estas ramas. En el año 2009 desapareció ATOP (Asociación de la industria textil y de confección), la única organización gremial que representaba a los productores nacionales. Eslovaquia es el único país del V4 que carece de una organización empresarial nacional en el sector de la confección, del textil y del calzado. La plataforma "Vístete en casa" percibe un gran potencial en el apoyo a la producción nacional, que con la ayuda de los diferentes ministerios eslovacos se debe transformar en un apoyo a todos los niveles: en el sistema educativo, en el apoyo empresarial, en el estímulo de inversiones para la producción nacional, en el apoyo de la cultura y de la presentación de Eslovaquia en el mundo. Todo esto aportaría a un nuevo arranque de la economía, a la propagación de la producción y al apoyo de los productores nacionales. Esto también significaría nuevos puestos de trabajo para cientos o incluso miles de personas, ya que la industria textil está conectada con muchas otras profesiones como son, por ejemplo, grafistas, diseñadores, vendedores, empleados públicos o mensajeros.

Carin Alberteris Foto: TASR