La República Eslovaca conmemoró hace poco el llamado Día de los Perseguidos Injustamente. Esta celebración está relacionada con la noche del 13 de abril de 1950, cuando los principales dirigentes del régimen comunista ordenaron realizar en todo el territorio de nuestro país la operación Akcia Kláštory o Akcia K (operación Monasterio) con el objetivo de disolver la mayor parte de los monasterios y conventos masculinos y femeninos en la antigua Checoslovaquia.
Los representantes de las Milicias Populares y de los Servicios de Seguridad del Estado (ŠtB, según siglas en eslovaco) finalmente llevaron a cabo la órden y trasladaron a todos los monjes y frailes a monasterios de concentración. Las autoridades eclesiásticas fueron trasladadas a un convento ubicado en la ciudad de Pezinok. El régimen ordenó el encarcelamiento de varias personalidades religiosas e inició la persecución de los obispos Ján Vojtaššák, Michal Buzalka y Pavol Gojdič que también habían sido condenados injustamente. En la República Eslovaca esta fecha se celebra desde el año 1993 y a partir del 2000 se organizan varios eventos para recordar este día. Los eventos se organizan en varias ciudades eslovacas. Los representantes religiosos exponen algunas de las historias personales de las mujeres también condenadas injustamente por esconder a los frailes y monjes perseguidos. “No solamente en el pasado, sino también hoy en día se ve todavía la persecución a los cristianos en varios rincones del planeta. Rezando y manifestando nuestra solidaridad llegamos a estos eventos para conmemorar nuestro pasado histórico y tomar nota de los acontecimientos actuales,“ destacó František Neupauer, presidente del Foro de Instituciones Cristianas en la República Eslovaca.