La llamada sala de espera virtual no logra poner fin con los estafadores

La llamada sala de espera virtual no logra poner fin con los estafadores

Después de dos semanas de la puesta en marcha de la llamada "sala de espera virtual", que forma parte del sistema diseñado para vacunar a la población contra la Covid19, ha sido detectado en ella un grave problema. El nuevo software simplemente no impide que los estafadores reciban la vacuna pasando por delante de los ancianos. En las redes sociales incluso se difunden las instrucciones que explican cómo entrar en el banco de datos de los sustitutos formando parte de los "grupos más vulnerables". La pertenencia a las infraestructuras críticas del Estado, como revelan los sugerentes en las redes sociales, no la controla nadie. Y paradójicamente, el listado de interesados en la sala de espera debería servir justamente para dar prioridad a la edad. "Condeno este tipo de mentiras deliberadas de que a las personas que más lo necesitan le quitan la posibilidad de vacunarse", declaró el jefe de la Región de Bratislava, Juraj Droba, dirigiéndose a los ciudadanos para que no se aprovechen de la situación. Durante el pasado fin de semana dos grandes centros de vacunación administrados por la región de Bratislava tuvieron que rechazar a muchos interesados que aprovecharon el vacío en el sistema de registro. Si el centro de vacunación le suministrara la vacuna a una persona que aún no cumple los requisitos para recibirla, podría ser multado con hasta 10 mil euros. El jefe del departamento de Sanidad en la Región de Bratislava, Tomáš Szalay, citó varios casos, en los que la gente simplemente descargó los formularios de la web y se los dejó certificar por alguna empresa que, por ejemplo, suministró a un hospital los dispositivos de aire acondicionado, un software o un nuevo pavimento. El jefe de los Sindicatos médicos, Peter Visolajský opina que para la sala de espera el único factor determinante debería ser la edad. "Creo que la prioridad del Estado es que en primer lugar sean vacunados los ancianos mayores de 80, los de 70 y posteriormente los de 65 años. Si logramos vacunar a todos los mayores de 80 años, la mortalidad se reducirá en un 43%", dijo Visolajský, enfatizando que de entre los empleados del sector de la Sanidad todos los que querían dejarse vacunar ya lo hicieron. Hasta ahora se han infectado en Eslovaquia el 55% de las enfermeras y el 45% de los médicos. Si tomamos en consideración el país entero, la infección del coronavirus la tuvo ya un 10% de los ciudadanos. La Región de Bratislava recomienda a la cartera de Sanidad usar los grandes centros de vacunación exclusivamente para vacunar según la edad, porque como dice, son espacios provisorios y no oficinas o despachos. Es decir, no hay tiempo ni existe la posibilidad de comprobar cada documento que presentan las personas.

Foto: TASR