Llegados los últimos días de campaňa electoral para las elecciones al Parlamento Europeo el objetivo de todos los partidos y candidatos que aspiran a la elección es, además de la consecución de su escaňo en Estrasburgo, el aumento de la participación ciudadana. De hecho, una de las paradojas electorales eslovacas en este tipo de elecciones es que, si bien el pueblo eslovaco es uno de los que muestra un mayor apoyo a las instituciones europeas y, al mismo tiempo, los eslovacos siguen apareciendo en todas las encuestas como uno de los pueblos que más aceptan el euro, y que en general se sienten mayormente europeos, extraňamente somos uno de los pueblos con un mayor nivel de abstención en el momento de elegir a nuestros representantes en Europa.
En las elecciones realizadas hace cinco aňos, en 2009, el nivel de participación eslovaco fue el más bajo de toda Europa, únicamente un 19,64 % del cuerpo electoral acudió a las urnas. Y en las anteriores, en 2004, fue solamente del 16,96 %. Según los diversos analistas consultados una de las razones podría ser la relativamente corta pertenencia a la Unión, ya que esta baja participación es una característica que también encontramos en el resto de países de nueva membresía en el club europeo. Otra de las razones indicadas por los mencionados analistas es la sensación que tienen muchos eslovacos – pero no únicamente, tal y como atestiguan las últimas encuestas realizadas a nivel europeo- de que su voz no se llegará a oir en el Parlamento europeo, o de que las decisiones allí tomadas no llegan a influir realmente en la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Y ello, a pesar de que como dice Zuzana Gabrižová, del portal euraktiv.sk, en estos momentos, casi el 50 % del corpus legal vigente en Eslovaquia tiene ya sus orígen en en la cámara legislativa europea, en la que podemos influir con nuestra participación en las mencionadas elecciones. Además, los parlamentarios europeos, de los que a Eslovaquia le corresponden 13, tienen la potestad de elegir al Presidente de la Comisión Europea, aprueban también el Presupuesto europeo y deciden sobre la aceptación de nuevos miembros en la Unión Europea. Por el contrario, los electores no pueden influir en la elección de otros altos cargos de la Unión.