Parece ser, tal y como muestran las estadísticas, que la economía eslovaca empieza a tirar hacia arriba. Según todos los indicadores económicos el mercado de trabajo debería abrirse en los próximos meses y ofrecer nuevos puestos de trabajo a los desempleados. Según los pronósticos del Ministerio de Trabajo, cada vez habrá más puestos de trabajo disponibles y, además, los sueldos empezarán, dicen, a igualarse a los europeos. Y más trabajo, y mejor sueldo, significa mucho más dinero en los hogares. Paulatinamente estos indicadores aparecen ya en el Eurobarómetro, según el cuál la situación económica de los hogares eslovacos no es de las peores en Europa.
Según las estadícticas publicadas por el mencionado Eurobarómetro, hasta un 54 % de los eslovacos considera como “buena” su situación económica familiar. Sin embargo, de estos sólo un 2 % la consideran como “muy buena”, y el resto como “más bien buena”. Al otro lado de la estadística, un 44 % de los eslovacos preguntados considera que su situación es mala. El resto, significativamente, no quiso entrar en valoraciones personales. A pesar de que un buen número de eslovacos observa de forma positiva su situación económica, nuestro pais se sitúa en la parte final del escalafón europeo. Por delande de nosotros se sitúan, no solo los paises miembro más antiguos de la Unión Europea, sino también algunos de los miembros más nuevos, como Malta, Eslovenia, y nuestros vecinos, Polonia y la República Checa. En cambio, en países como Grecia, Espaňa, Italia o Portugal, el número de familias que piensan que su situación económica es buena, es mucho menor, no alcanzando en ninguno de los casos el 30 % del total de domicilios. Como siempre, los mejores resultados los obtienen los países del norte del continente donde, por ejemplo, hasta un 93 % de las familias suecas consideran que tienen una posición económica holgada. Dinamarca y Luxemburgo tienen unos números ligeramente inferiores, del 90 % de satisfacción, estando los domicilios finlandeses ligeramente por debajo.