La paz, la prosperidad y la estabilidad en Europa central no son posibles sin un papel activo de Polonia. Así se pronunció el presidente eslovaco Andrej Kiska en rueda de prensa en la capital polaca, Varsovia, adonde viajó en visita oficial de un día.
Eslovaquia, a decir de Kiska, apoya la realización de proyectos conjuntos en el sector de la defensa, proyectos que ayuden a reducir los gastos y permitan emplear los recursos económicos de una manera más efectiva.
En este sentido, el máximo mandatario eslovaco aplaudió la iniciativa polaca de efectuar un encuentro en Varsovia de los jefes de Estado de Eslovaquia, Chequia, Polonia , Hungría, Estonia, Lituania, Letonia, Rumania y Bulgaria, antes de la cumbre de la OTAN, prevista para los día 4 y 5 de septiembre en Gales. Esa reunión, que podría llevarse a cabo el 22 de julio, serviría para acordar una postura común de cara a la mencionada cumbre. “A mi juicio, esta es una excelente oportunidad para intercambiar puntos de vista. Considero una obligación contribuir a que Eslovaquia en la cumbre de la OTAN asuma una postura clara, seria y responsable“, aňadió Kiska.
El jefe de Estado de Polonia Bronislaw Komorowski al dirigirse a los medios de difusión destacó la importancia del Grupo de Visegrado y manifestó su apoyo a la actual presidencia de turno de Eslovaquia.
Kiska y Komorowski coincidieron en que las relaciones entre los dos países están a un buen nivel, pero resaltaron que el intercambio comercial todavía podía mejorar mucho. “Las perspectivas de desarrollo de las relaciones bilaterales son enormes. Existe un gran potencial de desarrollo en infraestructuras de transporte y en el sector energético“, apostilló Kiska.