Eslovaquia conmemora durante todo el aňo 2014 los importantes acontecimientos de la Primera Guerra Mundial. Hoy, en el día del centenario del inicio de aquel desastre bélico, los ciudadanos colocarán ofrensas florales en el Monumento Conmemorativo de las Víctimas de Primera Guerra Mundial en la Calle Zámocká de la capital eslovaca -Bratislava. Ayer tuvo lugar un concierto solemne en la Catedral de San Martín.
Eslovaquia antes del aňo 1914 formaba parte del Imperio Austro-Húngaro, uno de los protagonistas de Primera Guerra Mundial, antes llamada Gran Guerra. Debido a ello, una gran parte de los eslovacos tuvo que adherirse al ejército austro-húngaro. Alrededor de 400 mil hombres, una séptima parte de toda la población, fueron movilizados, 69.000 de ellos fallecieron y más de 61.000 soldados eslovacos quedaron mutilados. Todo ello ocurrió sin que la gente realmente se identificara con la política del Imperio Austro-Húngaro. Hay que recordar que los eslovacos no tienen mucho en común con los austríacos o los húngaros y además la mayoría de la población no estaba interesada en la política, pués se trataba de una población rural. A pesar de ello, la Primera Guerra Mundial irrumpió bruscamente en sus vidas y la cifra de pérdidas humanas es mayor que la de víctimas de la Segunda Guerra Mundial. El historiador Roman Holec aňade: ”Al principio de la guerra, la prensa, los curas, y los abogados, es decir,las autoridades para la gente corriente, decían que la guerra terminaría en breve, que todos los soldados reclutados iban a volver antes de la Navidad. Y la gente se lo creía. Sólo con el tiempo entendieron que la realidad era otra.” La historiadora Gabriela Dudeková opina que a pesar de todo, la Primera Guerra Mundial trajo para los eslovacos algo positivo, que fue la creación de la primera República Checoslovaca: "Se fortalecieron los derechos nacionales de los eslovacos, la sociedad se democratizó y liberalizó y se introdujo el derecho electoral para todas las naciones.”