Fuentes del gobierno han revelado que el Ministerio del Interior tiene listo el anteproyecto de Ley de ciudadanía estatal y que esta ahora está siendo revisada por expertos de la cartera de Exteriores. “El alcance de esta ley va mucho más allá del simple tema de la ciudadanía húngara, por eso estan teniendo lugar consultas a varios niveles“, apostilló Peter Susko, director del departamento de prensa de la Cancillería eslovaca.
El objetivo inicial del Gobierno de tener la moción de ley aprobada antes de este verano, sin embargo, no se ha cumplido.
La dilatación del tiempo de aprobación de la ley ha provocado un incremento del número de personas que han tenido que renunciar a la ciudadanía eslovaca. Según los últimos datos suministrados por el Ministerio del Interior, desde 2010 hasta la fecha han perdido la ciudadanía eslovaca 865 personas, 326 por haber adoptado la ciudadanía checa, 173 la alemana, 121 la austriaca, 75 la inglesa y 55 la húngara.
La polémica en torno a la Ley de ciudadanía estatal surgió después de que el Parlamento húngaro aprobara una ley de doble ciudadanía que permitía obtener la ciudadanía de ese país basado en el principio étnico. Eslovaquia, en respuesta a esa medida húngara, enmendó su Ley de ciudadanía estatal, y estableció que todo ciudadano eslovaco que emprendiera acciones voluntarias que resultasen en la adquisición de la ciudadanía de otro estado, perdería la ciudadanía eslovaca.
El ministro del Interior Robert Kalinak mantiene aún la opinión de que el otorgamiento de la ciudadanía de otro país es una decisión que debería estar sujeta a la condición de contar con residencia permanente en el país en cuestión.
Bela Bugar, líder del partido Most-Hid, no comparte la opinión de Kalinak y, a este respecto afirma que muchas de las personas que han perdido la ciudadanía eslovaca no ha sido precisamente por haber adoptado la ciudadanía húngara.
El recurso contra la Ley de ciudadanía estatal presentado ante el Tribunal Constitucional por algunos diputados en 2011, que consideraban que la susodicha norma violaba la Constitución eslovaca y otros tratados internacionales en esta materia, podría recibir respuesta el próximo mes de septiembre.