Los clientes de los bancos eslovacos se han puesto en pie de guerra. Según una encuesta publicada recientemente por la compañía de auditoría y consultoría EY (Ernst and Young), los consumidores eslovacos están dispuestos a cambiar de banco simplemente para evitar los costos elevados y para estar satisfechos con los servicios que ofrecen las casas bancarias. Según el sondeo antes mencionado, en los últimos 12 meses por ejemplo, más del 41% de los clientes y consumidores eslovacos encuestados decidieron cambiar su banco precisamente por tener mala experiencia o por insatisfacción general con los servicios ofrecidos.
La encuesta ha revelado también que tomar la decisión de cambiar de entitad bancaria es algo habitual y los clientes siempre continúan buscando alternativas mejores y más baratas. Según los datos obtenidos del sondeo, al 32% de los encuestados no les gustan los costos elevados y el 54% declaró que en su nuevo banco les ofrecen mejores servicios. Los clientes de los bancos eslovacos ya saben definir exactamente qué servicios necesitan de su banco, son ágiles, piden descuentos y mejores servicios. Y si no están contentos o satisfechos, cambian de banco. A decir de Maroš Ovčiarik, analista financiero de una página web que se dedica a comparar precios de entitades bancarias en nuestro país, esta actitud de los clientes y consumidores eslovacos obliga a los bancos mejorar el nivel de sus servicios y reducir costes. Según sus palabras, si todos los clientes de nuestros bancos se hubieran portado así, todos los servicios bancarios habrían sido más favorables y más baratos. Últimamente hemos registrado también en nuestro país un incremento de clientes en los llamados bancos virtuales. Por otro lado, los representantes de los llamados bancos tradicionales destacan que sus clientes también tienen cuentas en bancos virtuales, pero que en lugar de abandonar definitivamente el banco tradicional, toman en consideración las ventajas de este y se quedan, por ejemplo para obtener una mejor tasa de interés a la hora de contratar un crédito hipotecario.