Los científicos eslovacos protestaron ayer contra la reducción de la partida presupestaria destinada a la actividad de la Academia de Ciencias Eslovaca (SAV- según las letras en eslovaco), la mayor institución científica del país. Según la propuesta de presupuesto estatal para 2015 la reducción sería de casi un 17%, lo que significa que la mencionada institución obtendría solamente 40,2 millones de euros, 10 millones de euros menos que este aňo.
El Ministerio de Educación considera que las protestas de los empleados de SAV son prematuras, dado que el Gobierno ayer debatió la propuesta del presupuesto estatal con la intención de elevar en 8 millones de euros los recursos económicos para la ciencia. El ministro de Educación Peter Pellegrini: “Lo importante es que la ciencia siga recibiendo apoyo, por ello queremos aumentar la partida presupuestaria para Educación. Ahora, junto con la dirección de la Academia de Ciencias Eslovaca, tenemos que encontrar la manera más adecuada de reembolsar los proyectos de los institutos que forman parte de esta institución.“ De ello se desprende que la academia recibirá menos recursos financieros del Estado, no obstante puede participar en los concursos públicos, abiertos también a otros científicos. El director de la Academia de Ciencias Eslovaca Jaromír Pastorek se opone: “Primeramente hay que convocar los concursos, elegir a los ganadores, así que en realidad será posible aprovechar estos recursos a partir del aňo 2016. Por lo tanto no tenemos otra opción que despedir a alrededor de 500 empleados de una plantilla de 3.200. Un científico una vez despedido ya no puede participar en ningún proyecto.“ Los empleados de SAV consideran la reducción de la partida presupuestaria una forma de liquidar la institución. Contra esta decisión protestaron gritando consignas: “¡No nos expulsen del país, la ciencia es también para ustedes!“ Matej Stano del Instituto de Biología Molecular: “La gente joven o se marcha del ámbito científico, o se va al extranjero. Y lo peor es que no vuelve.“ A decir de Albert Breier de SAV: “El funcionamiento de los institutos adjuntos a la Academia de Ciencias Eslovaca se encuentra bajo amenaza.“ Si el Gobierno no satisface las demandas de los científicos, estos protestarán de nuevo, esta vez delante de la oficina del gobierno.