Una de cada cinco entidades bancarias de la zona euro, analizadas recientemente en las pruebas de solvencia europeas de 2014, no las han superado. Un total de 25, de las 130 casas bancarias más grandes de la eurozona, han suspendido dichas pruebas. Los analistas del Banco Central Europeo descubrieron en los bancos problemáticos un agujero de capital de 25.000 millones de euros y si la crisis volviese a afectar a los países con problemas económicos, éstos entrarían en pérdidas.
Y en este caso no se habla solamente de los bancos griegos o italianos. Las entidades bancarias como por ejemplo las belgas Dexia o Axa Bank o la austríaca Österreichische Volksbanken que antes operaban también en nuestro país, tampoco han demostrado su resistencia en los test de solvencia. De igual manera, el banco en funcionamiento más antiguo del mundo Banca Monte dei Paschi di Siena S.p.A. (MPS) no ha podido superar los test de estrés. Al contrario, todos los bancos eslovacos examinados han superado las pruebas de solvencia y ninguno de los bancos no se ha detectado como problemático. A decir de Jozef Makúch, gobernador del Banco Nacional Eslovaco, los test de solvencia han confirmado que las entidades bancarias eslovacas continúan siendo estables, sanas y confiables. Según sus palabras, en comparación con otros bancos de la eurozona, los que operan en nuestro país registraron en la mayoría de los indicadores económicos mejores resultados que sus similares de otros países comunitarios, lo que demuestra que el sector bancario eslovaco está entre los mejores de Europa. Las entidades bancarias Slovenská Sporiteľňa, VÚB Banka y Tatra Banka han superado las pruebas más grandes realizadas en la historia del Viejo Continente. Los expertos y analistas económicos valoran positivamente que se lleven a cabo las pruebas de solvencia y los test de resistencia. Por otro lado admiten y destacan, que éstas pruebas pueden ser criticadas por los gobiernos nacionales si éstos infieren que los intereses del Banco Central Europeo van en contra de los intereses particulares de los países miembros de la Unión Europea. A decir del ministro eslovaco de Finanzas Peter Kažimír, los test de resistencia han demostrado que el sector bancario eslovaco goza de buena salud, a pesar de los riesgos externos existentes en la eurozona, y que está preparado para enfrentar posibles situaciones negativas.