La Alianza para la Familia recogió en verano más de 400.000 firmas solicitando la convocatoria de un referéndum sobre la protección de la familia. Propusieron que en el referéndum aparecieran cuatro preguntas: si el matrimonio es exclusivamente la unión conyugal entre un hombre y una mujer, si las parejas homosexuales pueden exigir los mismos derechos que se derivan del matrimonio, si las parejas homosexuales pueden adoptar niňos y si los padres pueden decidir la modalidad de educación de sus hijos en el ámbito de la educación sexual o sobre una eventual eutanasia.
No obstante, el Presidente Andrej Kiska aprovechó su derecho de someter el referéndum al Tribunal Constitucional, para que éste emitiera su decisión sobre si las preguntas violaban los derechos básicos. Según la decisión del Tribunal Constitucional, publicada el pasado martes, solamente una pregunta no puede aparecer en el referéndum, la de si los ciudadanos están de acuerdo con la posibilidad de que contrayentes del mismo sexo biológico puedan formar un enlace legal. La Alianza para la Familia considera esta decisión como una bofetada a la gente decente. Anton Chromík, portavoz de la alianza, lo precisa: “La Corte Constitucional nos ha prohibido expresar la opinión sobre lo que es familia. Lo consideramos escandaloso. Esto no es democracia, sino una tiranía judicial.“ También los activistas están escandalizados. “Desde el inicio de la iniciativa hemos estado convencidos de que el referéndum va contra la Constitución“, declara Martin Macko de la organización Desemejanza. El Presidente Andrej Kiska todavía no ha informado si va a convocar el referéndum. Según las declaraciones de la Oficina de la Presidencia, el mandatario estudiará la solución del Tribunal Constitucional y en breve publicará su decisión. A decir del experto jurista en materia constitucional Eduard Bárány el Presidente no puede seguir dudando en convocar el referéndum, si el Tribunal Constitucional ha presentado ya su acuerdo con tres de las cuatro preguntas. La jurista Jana Debrecéniová opina que la decisión del Tribunal es sorprendente e inquietante: “De la decisión del Tribunal Constitucional se desprende que sobre los derechos de las minorías o de los niňos se puede decidir utilizando la dictadura de la mayoría.“ El portavoz de la Conferencia Obispal Jozef Kováčik dice que la actitud de la Iglesia Católica en cuanto a las preguntas del referéndum es clara y que van a hacer un llamamiento a los creyentes para que tomen parte en éste.