A los alcaldes de 19 pueblos de la región de Rožňava les fueron entregadas 19 esculturas de madera representando figuras y escenas de los cuentos históricos y de las leyendas respectivas a sus pueblos. Esto sucedió el pasado jueves, 31 de octubre de 2014.
Las esculturas son obras de siete escultores del este de Eslovaquia y serán ubicadas en los pueblos de la región con el fin de presentar y acercar a los turistas que visiten esta región las historias singulares de los mismos. Este hecho forma parte del proyecto llamado “Siguiendo las huellas de la historia” realizado por el Grupo de acción local Karst. Se trata de un proyecto auspiciado por el Fondo de Agronomía de la Unión Europea con el fin de fomentar el desarrollo de las áreas rurales. Parte de este proyecto ha sido también el adiestramiento de los guías turísticos locales aficionados para asegurar, en cada pueblo con escultura propia, que los turistas reciban una explicación apropiada por parte de los mismos nativos que les acerque las historias relacionadas con cada escultura de madera. El proyecto también cuenta con la publicación del libro llamado: “El país de las historias: el Karst Eslovaco” que será editado a principios del año que viene. El libro contendrá relatos que guardan relación con los monumentos históricos particulares o con las creaciones naturales de los 19 pueblos de la región. El libro contará también con informaciones prácticas para los interesados a la hora de buscar alojamiento u otros servicios. El presidente de la Sociedad Literaria, Slavomír Szabó, dijo: “Casi durante un año estuvimos visitando los pueblos en busca de historias tradicionales reproducidas oralmente. Algunas guardan relación con acontecimientos históricos concretos, otras tienen un carácter más bien fantástico, incluyendo, a veces, a seres irreales. Reflejan la naturaleza de las creencias de aquella gente”. Las historias reelaboradas en forma de relatos literarios formaron después la base para las obras esculturales. De esta manera, los visitantes de la región tendrán pronto la oportunidad de conocer a figuras como, por ejemplo, el rey austro-húngaro, Belo IV, el aristócrata Jorge Bebek, a la mujer misteriosa con nariz de hierro o a serpientes con crines de caballo.