Veinticinco años después de la Revolución de Terciopelo y de la caída del régimen comunista, las desigualdades económicas entre Chequia y Eslovaquia, países que formaban el estado checoslovaco, han desaparecido casi por completo. Según los últimos datos económicos, el salario promedio actual en la República Checa es de 920 euros y en la República Eslovaca es de 860 euros, lo que representa una diferencia del 7%. Incluso parece que nuestro país puede en los próximos años irse por encima de los vecinos checos.
Uno de los problemas económicos de Eslovaquia es que predominan las diferencias regionales en varios sectores económicos mientras que en que Chequia son más las personas que gozan de un salario básico promedio mensual. Una de las principales tareas de nuestro país para alcanzar más rápido el nivel económico de los checos consistirá en bajar las cifras del paro, que en Eslovaquia supera el 12% y en Chequia esta alrededor del 7%. En ambos casos, tanto en la República Checa como en Eslovaquia vale que si un ciudadano goza de un salario básico promedio mensual vive mejor que antes del año 1989. Según los datos económicos publicados recientemente por las Oficinas de Estadísticas de los dos países, después de la caída del régimen comunista ambas economías registraron una caída significativa. La checa empezó a recuperarse en 1996, pero la eslovaca dos años más tarde. También la evolución de la inflación es similar, aunque la checa sigue siendo menor que la registrada en nuestro país. Uno de los factores más importantes que ayuda a nuestro país alcanzar el nivel económico de la República Checa consiste en el aumento del volumen de exportaciones de Eslovaquia. Especialmente después del año 1998, nuestro país logró atraer la atención de grandes inversionistas extranjeros que contribuyeron al crecimiento del Producto Interio Bruto. En el caso de Eslovaquia hay que destacar el sector automovilístico. Otra de las ventajas de la economía eslovaca es que su nivel de endeudamiento es inferior al de la República Checa.