La economía eslovaca crecerá un 2,9% en el aňo en curso. Así se desprende del último pronóstico macroeconómico elaborado por el Instituto para la Política Financiera, que ayer fue hecho público por el ministro de Finanzas, Peter Kazimir. De esta manera el Estado ha revisado al alza sus previsiones del mes de septiembre, en las que vaticinaba un PIB del 2,6% para 2015.
"La buena noticia es que la economía eslovaca sigue evolucionando de manera positiva, pese al entorno externo adverso y a los problemas por los que atraviesa la eurozona. Nuestra pequeňa economía, aunque es muy abierta, continúa comportándose de manera estable. Los inversores extranjeros confían en nosotros y nos sentimos optimistas de cara al futuro", seňalo Kazimir.
En 2015 la locomotora principal de la economía, tal y como sucedió en 2014, seguirá siendo el alto consumo doméstico. Según Kazimir, el crecimiento del consumo es un reflejo de la evolución positiva que están teniendo el mercado laboral y el sentimiento del consumidor, pero asegura que la caída del precio del crudo en los mercados internacionales y la reactivación de las economías de los países europeos también podrían influir en él.
Acorde con los vaticinios del Instituto para la Política Financiera, el bajo nivel de inflación y la evolución favorable del mercado de empleo ayudarán a que los ingresos reales de los trabajadores sean cada vez mayores. Se estima que el aumento este aňo sea del 2,6%.
Por otro lado, se espera que la tasa de paro siga disminuyendo, del 12,9% previsto para 2015 a un 10% en el aňo 2018.